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El placer del comer te puede llevar a la muerte

POR: Hugo Ramírez Iracheta

Si los excesos en el comer es dañino, peor aún es, si esa abundancia proviene de comidas “chatarra”, que no aporta nutriente alguno al organismo solo contiene calorías “vacías” que nada más engordan y puede llevar hasta la muerte al que las ingiere.

La industria de los alimentos produce la comida conocida como “chatarra”. En el proceso para su comercialización pierden sus valores nutritivos y le son agregados químicos nocivos para la salud. De ahí que la nutrición de los consumidores es deficiente. Esto provoca la aparición de enfermedades crónico-degenerativas que tienen gran impacto en el costo de la medicina social de México.

Los males asociados a la comida industrializada, la cual es conocida como “chatarra”, “basura” o “rápida”, son,

principalmente, obesidad, diabetes, hipertensión arterial, insuficiencias renales, hígado graso, afecciones cardiovasculares y respiratorias y cáncer. El aumento de estos padecimientos es en razón del elevado consumo de productos sin ningún valor nutricional.

México es uno de muchos países que presentan un alto índice de desnutrición y sobrepeso. Y aunque se ha dado a conocer al público lo negativo de preferir las golosinas a una comida nutritiva, ya que representan muchos peligros, se prefiere la comida “basura”.

PROPAGANDA Y LA MALA NUTRICIÓN

Mucha gente piensa que no ingiere comida “rápida”, pero se equivoca. En la despensa familiar los artículos empaquetados son tratados para que se conserven más tiempo, mejorar su presentación, olor, sabor y gusto. Para ello se utilizan conservadores, tinturas,

edulcorantes y otros aditivos que provocan adicción.

Y las “botanas”, cuyo uso es frecuente por cuestiones laborales, de pobreza o ignorancia, registran un alto consumo. Las grandes empresas transnacionales dedicadas a la “alimentación” han convertido el negocio de la comida “chatarra” (que no tiene valor nutricional y muchas calorías vacías), en una industria que produce millones de dólares al año.

Son grandes las cantidades de dinero gastadas en medios de comunicación para ofertar productos sin normas regulatorias de peso, azúcares, grasas, sales y otros químicos. Anteriormente, sin vigilancia oficial, o las autoridades encargadas de supervisarlas no lo hacían, se vendieron libremente artículos sin nutrientes.

Así la comida “rápida” es parte imprescindible en una sociedad que vive apresuradamente, sin tiempo para la

sobremesa después de las comidas. La convivencia familiar se volvió un anacronismo y todo debe ser rápido. Millones de personas viven al estilo gringo y la “comida rápida” es una opción que han elegido los mexicanos. Es una decisión inducida por la influencia propagandística.

EL PLACER DE COMER PUEDE SER MORTAL

La comida “chatarra” está hecha para producir placer al comerla. El glutamato de sodio (un aditivo que produce adicción), la hace apetitosa pero su consumo no produce saciedad. Comer “botanas” es un hábito costoso para el consumidor, para el Estado, el cual atiende a millones de enfermos, así como para los pacientes sin cobertura de la medicina social que deben pagar sus medicamentos.

Dentro de la comida rápida se incluye a los refrescos de cola. México es el país con más muertes por enfermedades relacionadas por el

consumo de bebidas azucaradas ya que su ingesta provoca la obesidad corporal, la cual está relacionada con enfermedades crónicas degenerativas.

El concepto de comida se define como “los alimentos que se ingieren para sobrevivir”, mientras que el de alimentación es “el proceso que el individuo desarrolla de manera consciente para comer y beber estos alimentos. A lo anterior se le conoce como nutrición”. La noción de chatarra se refiere a un material de desecho, que no tiene valor. (Wikipedia).

La necesidad de alimentarse crea hábitos y al aceptarse el sistema capitalista hubo cambios en las interrelaciones familiares. Al poder emplearse la mujer en oficinas o la industria, cambiaron los horarios de las comidas. Surgió así la necesidad de comer en la calle y hubo necesidad de satisfacer la necesidad aperitivos rápidos y baratos. Así nació la industria de la comida “chatarra”.

La comida “rápida” fue bien recibida pues eran productos que podían comerse pronto y dondequiera. Para los empresarios fue una mina de oro que se hizo más redituable. La industrialización quitó nutrientes a los alimentos y los trastocó en fuente de males mortales.

Puede parecer increíble, pero pese a que la gente conoce lo dañina que es la comida “chatarra” y los refrescos azucarados, el consumo crece cada día. Se cambió la comida sana por productos que no nutren y, por el contrario, los consumidores quedan expuestos a contraer enfermedades mortales.

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