Contrapunto

0
387

POR: Hugo Ramírez Iracheta

NI POR las épocas del año, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, y el covid-19, el cual representa un enorme problema de salud, han disminuido los ataques contra el Presidente de la República, Lic. Andrés Manuel López Obrador. El odio y la discordia siguen latentes y la animadversión contra la administración federal es mayor.

Una posible respuesta a este encono podría explicarlo el temor producido por la aceptación de AMLO entre el pueblo. Sus oponentes no han podido manchar su mandato. Ni siquiera con la embestida de los medios de comunicación masiva. Por el contrario, su popularidad ha registrado un aumento, leve, pero significativo.

La turbación de la oposición al Gobierno Federal tal vez se deba a la aceptación del pueblo de las ideas lópezobradoristas. La plebe comienza a percibirlas como una herramienta real para combatir la corrupción. Comienza a entender que nadie, sino la gente misma, es capaz de erradicar la descomposición moral del gobierno.

Es posible no entienda de ideologías políticas o modelos económicos. Tampoco el objetivo del capitalismo salvaje, que aplica acciones depredadoras de grupos de poder contra los bienes públicos, las riquezas naturales, la economía y la explotación de la mano de obras de los países. Pero sí resiente la ausencia de satisfactores en el hogar.

Los demócratas que apoyan a AMLO experimentan temor. Lo mismo ocurre con los conservadores. Sin embargo, hay algo que caracteriza esta lucha. La ventaja mediática. Los conservadores tienen de su lado a los medios de comunicación. López Obrador cuenta con la fe de sus seguidores.

Desde el 4 de julio, así como del uno de diciembre, se puso de manifiesto el cariño de las masas por el hombre que eligieron para ser su guía político y económico durante seis años.

Desde esas fechas los ataques al Gobierno Federal han aumentado, se vuelven más agresivos cada día. Han ofendido a la familia de AMLO en los medios. El Presidente López Obrador poco se ha defendido. Tal vez tenga razón de no hacerlo. Pero su popularidad no sólo permanece intacta, sino que ha subido.

En este enfrentamiento de la democracia y el conservadurismo, ha salido victoriosa la democracia. Cabe recordar que, por sus políticas económicas y defensa de la soberanía nacional, el gobierno del presidente López Obrador ha tenido reconocimiento en América Latina y países de otros continentes. Hasta el momento sólo el COVID-19 puede dañarlo. Es imposible puedan hacerlo sus enemigos. Aunque en el aire hay un tufo de un posible “golpe de estado”. Muchos adeptos temen, justificadamente, por la vida del hombre que lucha por la justicia social, la libertad y la democracia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here