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Científicos alertan de “la cuarta ola” causada por variantes como la ya extendida en México y en NY

(AGENCIAS) 26 de Febrero de 2021.- Tiene nombre: “la cuarta ola”. Una pandemia dentro de la pandemia, provocada por las nuevas variantes como las detectadas en Nueva York o en Ciudad de México; en Brasil, Sudáfrica o Gran Bretaña.

México reportó ayer que una variante del SARS-CoV-2 “podría tener una mayor transmisibilidad” y originó el 87.23 por ciento de los casos de COVID-19 estudiados en México en febrero. El director de Investigación Molecular del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos, José Ernesto Ramírez, admitió en conferencia de prensa que esta mutación, vista en México por primera vez en octubre, “puede tener una mayor transmisibilidad”, aunque aseguró que “no es adecuado de momento llamarle una nueva variante mexicana”.

El linaje descubierto es el B.1.1.222 con una mutación T478K, precisó. “Podemos hacer una solicitud específica para que nombren de alguna manera a este claro específico, tenga un nombre en particular, pero no es adecuado de momento llamarle una nueva variante mexicana”, insistió. Lo que sí explicó Ramírez es que el “aumento significativo” en la circulación de esta mutación en el país se parece al que tuvieron en su momento dentro de sus naciones otras variantes relevantes como la de Reino Unido, Brasil o Sudáfrica.

El director de Investigación Molecular del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) aseguró que esta mutación “se ha encontrado también en Canadá, en Estados Unidos y en algunos países de Europa y de África”.

“Lo que estamos diciendo es que es lo que más estamos encontrando, con mucho mayor frecuencia, acá. Es un dato que le tenemos que ofrecer a nuestros directivos de epidemiología para que empiecen a hacer sus estrategias”, indicó. Ramírez dijo que este nuevo linaje mayoritario tiene “un par de mutaciones muy importantes” y que “pueden presentar un impacto” en la salud pública a la vista de cómo ha aumentado su distribución entre la población.

“Seguramente puede tener una mayor transmisibilidad. Por eso sugerimos que se hagan estudios virológicos, epidemiológicos y clínicos. Para ver si tiene o no tiene impacto en salud pública”, precisó. México reportó este jueves 877 nuevas muertes por la COVID-19 en las últimas 24 horas para acumular un total de 183 mil 692 víctimas fatales, según la Secretaría de Salud.

Pero no sólo es en México. Una nueva variante del coronavirus fue identificada en la ciudad de Nueva York y los expertos reaccionaron a la noticia con cautela y preocupación. La nueva variante apareció por primera vez en la zona de Nueva York a finales de noviembre y desde entonces se ha expandido a estados vecinos, de acuerdo con investigadores del Instituto de Tecnología de California, uno de dos equipos que difundió informes sobre su trabajo esta semana. Sin embargo, aún se desconoce qué tan problemática pudiera resultar esta variante.

Los virus mutan constantemente —realizando cambios en su código genético— conforme se propagan y se replican. “La mayoría no son de mayor preocupación”, dijo François Balloux, director del Instituto de Genética del University College de Londres. Sin embargo, añadió, “resulta útil identificarlos pronto, etiquetarlos y plantear inquietudes”. Eso se debe a que algunas modificaciones genéticas pueden ser preocupantes, especialmente si ayudan al virus a propagarse con mayor facilidad, lo vuelven más letal o afectan la efectividad de las vacunas.

Los científicos utilizan la secuenciación genómica y otros métodos de investigación para identificar cuáles representan problemas potenciales. Las autoridades de salud de la ciudad de Nueva York y el Alcalde Bill de Blasio intentaron el jueves atenuar las preocupaciones sobre la nueva variante, haciendo énfasis en que la nueva investigación es preliminar y no se sabe mucho sobre esta mutación.

LA CUARTA OLA

Un reportaje publicado hoy por The New York Times advierte que el riesgo ya tiene nombre: “la cuarta ola”. El artículo advierte: “El coronavirus está tramando un regreso. Muchos científicos esperan otro aumento de las infecciones”. La autora, Apoorva Mandavilla, plantea: “En todo Estados Unidos y el mundo, el coronavirus parece estar perdiendo su dominio. La curva mortal de casos, hospitalizaciones y muertes se ha disparado antes, pero nunca se había hundido tan abruptamente y tan rápido. ¿Es esto el principio del fin? Después de un año de ser golpeado por estadísticas sombrías y regañado por querer el contacto humano, muchos estadounidenses sienten que la liberación prometida desde hace mucho tiempo está cerca”.

Apoorva Mandavilla plantea que los estadounidenses ganarán contra el virus y recuperarán muchos aspectos de sus vidas antes de la pandemia, según cree la mayoría de los científicos. “De los 21 entrevistados para este artículo, todos se mostraron optimistas de que lo peor de la pandemia ya pasó. Este verano, dijeron, la vida puede comenzar a parecer normal nuevamente. Pero, por supuesto, siempre hay un pero. A los investigadores también les preocupa que los estadounidenses, tan cerca de la línea de meta, vuelvan a subestimar el virus”.

“Hasta ahora, las dos vacunas autorizadas en los Estados Unidos son espectacularmente efectivas y, después de un comienzo lento, el despliegue de la vacuna está cobrando impulso. Es probable que en breve se autorice una tercera vacuna, que se sumará al suministro del país. Pero pasarán muchas semanas antes de que las vacunas hagan mella en la pandemia. Y ahora el virus está cambiando de forma más rápido de lo esperado, evolucionando hacia variantes que pueden eludir en parte al sistema inmunológico”, dice la especialista de The New York Times.

La última variante se descubrió en la ciudad de Nueva York sólo esta semana, y otra versión preocupante se está extendiendo a un ritmo rápido por California. Los científicos dicen que una variante contagiosa descubierta por primera vez en Gran Bretaña se convertirá en la forma dominante del virus en los Estados Unidos a fines de marzo.

“El camino de regreso a la normalidad está lleno de incógnitas: ¿qué tan bien previenen las vacunas una mayor propagación del virus? ¿Las variantes emergentes siguen siendo lo suficientemente susceptibles a las vacunas? ¿Con cuál rapidez se inmuniza el mundo para detener la evolución del virus? Pero la mayor ambigüedad es el comportamiento humano. ¿Pueden los estadounidenses desesperados por la normalidad seguir usando máscaras y distanciándose de sus familiares y amigos? ¿Cuánto tiempo más pueden las comunidades mantener cerradas empresas, oficinas y escuelas?”, señala.

Mandavilla dice que lo más probable es que las muertes por COVID-19 nunca aumenten de manera tan precipitada como en el pasado, y lo peor puede haber quedado atrás. “Pero si los estadounidenses bajan la guardia demasiado pronto, muchos estados ya están levantando las restricciones, y si las variantes se extienden en los Estados Unidos como lo han hecho en otros lugares, es muy posible que llegue otro aumento en los casos en las próximas semanas. Los científicos la llaman la cuarta ola. Las nuevas variantes significan que ‘esencialmente nos enfrentamos a una pandemia dentro de una pandemia’, dijo Adam Kucharski, epidemiólogo de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres”.

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