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Notitas Educativas

CASTIGOS

POR: Karina García Vázquez

Muchos padres creen que los castigos, discusiones y gritos, así como llevar una relación complicada con los hijos adolescentes es lo normal y lo atribuyen exclusivamente a esa peculiar etapa de la vida.
Ese panorama está un poco alejado de la realidad, aunque es verdad que en ese lapso hay confusiones, cambios de ánimo y rebeldía, también es cierto que los padres juegan un papel importante para que todo se desarrolle así, o para que exista confianza y es muy importante que los papás comprendan que los adolescentes cada día se convierten en individuos capaces de elegir y entender; deben de ser conscientes de que sus necesidades físicas y afectivas cambian constantemente.
¿Control o confianza?“Muchos padres nos aferramos a la idea de que los hijos siguen siendo niños y que aún son totalmente dependientes.
Por tanto, los papás queremos decidir qué ropa, carrera o hobbies son los adecuados, lo que lógicamente, les molesta a los jóvenes y comienzan a alejarse. Es ahí donde la comunicación se desgasta.
Por otro lado, Brenifier señala que la búsqueda de identidad y cambios repentinos de los jóvenes a esa edad, aunado con la constante lucha por tener la razón de ambas partes, propician que se fracture la relación.
Hay que ser empáticos y más que buscar ganar una confrontación, se debe pensar en la manera de solucionar esos incómodos roces con nuestros hijos.
3 puntos clave para hablar con ello .
Estar en constante búsqueda de una comunicación fluida en casa debe ser una prioridad para nosotros como padres, sin embargo, en la adolescencia es un poco más complicado lograrlo.
Por ese motivo, se recomienda poner especial atención en tres puntos para tener un diálogo útil con ellos.
1. Paciencia. Es el secreto del diálogo ya que con el se puede comunicar eficazmente.“ Ser paciente permite saber escuchar sin irritarse y conocer lo que ellos realmente piensan.
2. Poner ejemplo. Los hijos desde la infancia representan lo que ven en casa. Si se les inculca la mentira, el hermetismo o la violencia, seguramente en la adolescencia saldrán todas esas características a flote. Lo importante es que como padres transmitamos calma e interés por solucionar los conflictos, así como disposición para abrir el diálogo.
3. Atención. Que los padres escuchen lo que sus hijos tienen que decir. Preguntarles cómo se sienten, qué tal les fue en el día, qué piensan sobre temas en general, que sientan que les interesan.
Es muy importante que hagamos un esapcio de tiempo al día, para hablar exclusivamente con ellos.
De igual forma, hacerle saber que en casa encontrará la confianza para expresarse en un ambiente abierto a la comunicación.
Recuerda la importancia de respetar su individualidad y guiarlo para que decida correctamente, como padres es una de las principales tareas.

Notitas Educativas

Nos podemos hacer la misma pregunta cuando nos damos cuenta que nuestro hijo nos mintió.

¿POR QUÉ ECHAN MENTIRAS?

POR: Karina García Vázquez

En etapa de la infancia los niños suelen confundir la realidad con la fantasía. Les gusta hacer cuentos e inventar historias y nos hace al adulto cómplice de sus «juegos mentirosos», le gusta que participemos de su mundo y de su realidad; pero en esta etapa los niños no mienten con malicia, su intención es totalmente inocente, y con la maduración esto desaparecerá.
A medida que los niños van creciendo y adquiriendo mayor conciencia de la realidad, empiezan aprender que si moldean la realidad pueden obtener ciertas cosas y es ahí donde la mentira se empieza a utilizar de forma más intencionada y donde pueden empezar aparecer los problemas con ella.
Las mentiras ocasionales no tienen por qué ser preocupantes, solo si se convierten en hábito es cuando habría que intervenir.
La adolescencia es una etapa de búsqueda de la propia identidad, de la autonomía, de la independencia y de la diferenciación con los padres; por eso hay muchas ocasiones en las que los deseos de los adolescentes no coinciden con los de los padres, y eso es propicia la aparición de las mentiras.
En esta etapa, ya no puede decirse que no se diferencie la realidad de la fantasía, como hemos descrito que ocurría en la infancia. Cuando el adolescente miente lo hace con la intención de ocultar algo, o para evitar un conflicto, o como llamada de atención, etc…
Es importante que tengamos en cuenta que en un adolescente mentir no es un crimen, es una indicación de que no ha encontrado el modo de desempeñarse bien en un aspecto de su vida, que por ser joven y su inexperiencia adopta una actitud que le parece la salida más sencilla; es tarea de nosotros como padres ayudarlo a comprender que a veces el camino más fácil es el que más problemas trae, y que hay mejores modos de obtener las cosas que queremos, y de nuevo va mi palabra clave «comunicación»
En numerosas ocasiones he visto , adolescentes que tienen problemas con la mentira en un área concreta de su vida; normalmente la escolar, mintiendo sobre las típicas malas calificaciones, deberes o trabajos a realizar; y como esa mentira en una solo área ha sido generalizada al resto de áreas por los padres, desconfiando éstos por completo de su hijo, y produciendo esta situación mucho conflicto dentro del núcleo familiar, cuando con anterioridad existía buena relación y buena comunicación entre sus miembros. Hay que diferenciar esto, exactamente las áreas a las que afecta la mentira para que no salpique innecesariamente al resto, y haya una pérdida de confianza total y absoluta hacia el adolescente en cuestión.
Se podría afirmar que los adolescentes suelen utilizar las mentiras como defensa, y para nosotros tienen que ser un indicador de que algo les está ocurriendo, algo que ellos no saben resolver por sí mismos, con lo cual es fundamental averiguar cuál es el motivo de la mentira.
Los adolescentes pueden mentir por:
Nivel de exigencia de los padres, y para no defraudarles y estar a la altura que se les exige, mienten.
Por miedo, la mentira tiene una base de miedo. Cuando nuestros hijos tienen la certeza de que les vamos a regañar o van a ser castigados por algo que han hecho, van a utilizar la mentira para evitarlo. Es la causa más frecuente de mentiras.
La mentira como llamada de atención, refuerzan falsamente la autoestima de quien las utiliza, que se dedica a contar de una manera muy entusiasta historias fantasiosas, sabiendo que van a ser del interés de quien las escucha. A veces dichas historias, por la dosis de fantasía que tienen suelen ser percibidas como mentiras desde el primer momento que se están escuchando con lo cual la persona es etiquetada por el resto como mentiroso, perdiendo por completo la confianza de los demás.
Otras veces son más elaboradas y en un principio van colando como verdad, aunque el final es el mismo, la pérdida de credibilidad de todo el que le rodea.
Por imitación: si están recibiendo un modelo familiar en el que el uso de la mentira es frecuente, ellos acaban imitando esa conducta.
Por inseguridad: cuando se inventan cosas para «aparentar más» frente a los demás.
«Mentiras Piadosas», cuando se miente por amabilidad.
Creencia: Cuando el adolescente llega a creerse sus propias mentiras e intenta convencer a los demás de que son verdad, en este tipo de mentiras esto se puede tornar más serio y es conveniente asesoramiento por parte de un profesional.
Algunos consejos para los padres frente a las mentiras de sus hijos:
Las mentiras no son difíciles de detectar. En algún momento se evidencian. En el momento en que se descubre hay que hacer el esfuerzo por concentrarse no en el hecho de la mentira en sí misma sino en el motivo por el cual el chico/a hizo lo que hizo, y porqué mintió.
Ayuda mucho ver en las mentiras «señales» de que otra cosa está ocurriendo. No hay que ignorar esas señales, y profundizar en qué otras cosas que pueden estar ocurriendo.
Practicar el saber escuchar a nuestros hijos. Sentarnos a dialogar con ellos, sin plantear conflicto ni confrontación, sin sermones, escuchando realmente lo que nuestros hijos están queriendo decirnos. A veces puede resultar muy complicado descifrar el mensaje que nos están queriendo transmitir, es bueno utilizar la empatía, y tratar de ponernos en su lugar lo máximo posible para ser capaces de llegarles a comprender.
Valorar el castigo frente a la mentira: en algunos casos puede estar indicado, en otros si el objetivo es ganar su confianza, una amenaza de castigo o el retiro de algún privilegio es directamente proporcional a que tu hijo/a te mienta todo el tiempo.
Si él sabe que sus padres son muy críticos y le van a juzgar muy duramente va a decirles lo menos posible.
A veces los padres tenemos que revisar nuestros propios valores: la adolescencia es un período de experimentación y de probar cosas nuevas, cosas con las que a lo mejor los padres podemos no estar de acuerdo; los hijos nos conocen muy bien y saben que cosas aprobaríamos y cuáles no.

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LA CONFIANZA CON TU HIJO ADOLESCENTE

POR: Karina García Vázquez

Muchos padres creen que los castigos, discusiones y gritos, así como llevar una relación complicada con los hijos adolescentes son normal, lo atribuyen exclusivamente a esa peculiar etapa de la vida.

Ese panorama está un poco alejado de la realidad, aunque es verdad que en ese lapso hay confusiones, cambios de ánimo y rebeldía, también es cierto que los padres juegan un papel importante para que todo se desarrolle así, o para que exista confianza y comunicación y es muy importante que los papás comprendan que los adolescentes cada día se convierten en individuos capaces de elegir y entender; deben de ser conscientes de que sus necesidades físicas y afectivas cambian constantemente.

¿CONTROL O CONFIANZA?

Muchos padres nos aferramos a la idea de que los hijos siguen siendo niños y que aún son totalmente dependientes.

Por tanto, los papás queremos decir qué ropa, carrera o hobbies son los adecuados, lo que lógicamente, les molesta a los jóvenes y comienzan a alejarse. Es ahí donde la comunicación se desgasta.

Por otro lado, hay que señalar que la búsqueda de identidad y cambios repentinos de los jóvenes a esa edad, aunado con la comstante lucha por tener la razón de ambas partes, propician que se fracture la relación.

Hay que ser empáticos y más que buscar ganar una confrontación, se debe pensar en la manera de solucionar esos incómodos roces con nuestros hijos.

3 PUNTOS CLAVE PARA HABLAR CON ELLOS

Estar en constante búsqueda de una comunicación fluida en casa debe ser una prioridad para nosotros como padres, sin embargo, en la adolescencia es un poco más complicado lograrlo.
Por ese motivo, se recomienda poner especial atención en tres puntos para tener un diálogo útil con ellos.

1. Paciencia. Es el secreto del diálogo ya que con el se puede comunicar eficazmente. Ser paciente permite saber escuchar sin irritarse y conocer lo que ellos realmente piensan.

2. Poner ejemplo. Los hijos desde la infancia representan lo que ven en casa. Si se les inculca la mentira, el hermetismo o la violencia, seguramente en la adolescencia saldrán todas esas características a flote. Lo importante es que como padres transmitamos calma e interés por solucionar los conflictos, así como disposición para abrir el
diálogo.

3. Atención. Que los padres escuchen lo que sus hijos tienen que decir. Preguntarles cómo se sienten, qué tal les fue en el día, qué piensan sobre temas en general, que sientan que les interesan.

Es muy importante que hagamos un esapcio de tiempo al día, para hablar exclusivamente con ellos. De igual forma, hacerle saber que en casa encontrará la confianza para expresarse en un ambiente abierto a la comunicación.
Recuerda la importancia de respetar su individualidad y guiarlo para que decida correctamente, como padres es una de las principales tareas.

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¿QUÉ ES EL AUTISMO Y CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS SEGÚN LA EDAD?

POR: Karina García Vázquez

Cada año, el 2 de abril, el movimiento y asociación del autismo de todo el mundo celebra el Día Mundial de Concientización sobre el Autismo con el objeto de concientizar a la sociedad sobre este tipo de trastorno y promover la inclusión social de las personas con este trastorno.
La tasa del autismo en todas las regiones del mundo es alta y tiene un gran impacto en la vida de los niños, sus familias, las comunidades y la sociedad. A pesar de que hace más de 100 años que se empezó a usar la palabra autismo, más de medio siglo después de su clasificación médica y de que la divulgación sobre este trastorno es acada vez mayor, es aún un gran desconocido.““Hoy se sabe que no es un problema social sino que tiene un origen neurológico y que se trata de una alteración ,el término correcto es Trastorno en el Espectro del Autismo (TEA)- que abarca muchas afectaciones.
¿Qué es el Trastorno en el Espectro del Autismo (TEA)?“Es difícil dar una sola definición para este concepto.““Las clasificaciones que se realizan están en continua modificación y, con frecuencia, la información que se encuentra en las diversas fuentes se refieren al autismo clásico. Sin embargo, hay todo un sinfin de trastornos con diferente gravedad que se engloban dentro de los llamados TEA.
El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo, permanentes y profundos, que afectan a la socialización, la comunicación, la imaginación y la conducta, entre otras cosas. La incidencia es de unos 60 casos por cada 10.000 niños.
El Síndrome de Asperger y el Trastorno Generalizado de Desarrollo, son alteraciones dentro de los TEA.
Cuando hablamos de autismo y de personas que lo sufren estamos hablando de un conjunto de alteraciones semejantes, pero la manifestación varía mucho en grado y en forma en función de cada individuo.
Por lo tanto, la idea de tomar el autismo como un espectro continuo, más que como una categoría única, nos ayuda a entender que estamos empleando términos comunes para hablar de personas muy diferentes. Podemos decir que, si en otros trastornos ya hay grandes diferencias entre los diferentes pacientes, en el autismo ocurre mucho
más. Así, se puede decir que hay “autismos”, ya que cada paciente es singular.
El autismo es pues un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo. Afectan a la socialización, a la planificación y a la reciprocidad emocional, y a veces provoca conductas repetitivas o inusuales.
El término TEA fue empleado por primera vez en 1988 y se expuso que las personas situadas con este transtorno son aquellas que presentan:

1- Trastorno en las capacidades de reconocimiento social.
2- Trastorno en las capacidades de comunicación social.
3- Patrones repetitivos de actividad, tendencia a la rutina y dificultades en imaginación social.““La vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana, podría permitir un tratamiento precoz y unos mejores resultados.““Su origen se halla en una anomalía en las conexiones neuronales que es atribuible, con frecuencia, a mutaciones
genéticas. Sin embargo, este componente genético no siempre está presente, ya que se ha observado que los trastornos que sufre una persona autista pueden tener diversos factores, dado que se ha descrito la implicación de varios elementos de riesgo que actúan.
El grado de severidad del autismo varía mucho. Los casos más graves se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida y comportamientos extremadamente repetitivos, inusuales, autodañinos y agresivos. Este comportamiento puede persistir durante mucho tiempo y es muy difícil de cambiar. Así, se convierte en un reto enorme
para aquellos que deben tratar y educar a estas personas. Las formas más leves de autismo pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con la timidez, la falta de atención y la excentricidad.

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PROPÓSITOS 2018

POR: Karina García Vázquez

Dicen que lo que bien empieza bien acaba y que mejor que empezar un nuevo año con el pie derecho, es tan simple imaginar lo que van hacer nuestros propósitos para este nuevo año porque en realidad no cambian mucho de un año a otro pero que sería un inicio de año sin los propósitos que cada uno de nosotros nos esmeramos por cumplir, bueno aunque sean los 2 primeros meses, es por eso que en esta ocasión quiero empezar dándoles algunos tips que creo serán de gran ayuda como la tradición lo dicta, a un minuto de terminar el último día del año.Aunque expertos afirman que solo 20% lo logran, en ésta ocasión quiero ayudarte y que formes parte de ese 20% y ojala te ayuden a cumplir tus propósitos de Año Nuevo.
En alguna ocasión escuche a Peter Bregman un colaborador de Harvard, afirma que entre los errores más frecuentes al establecer los propósitos de Año Nuevo es que estos no son medibles, realistas, alcanzables, específicos, ni con plazos predeterminados.
Recomienda enfocarse en un área de interés, es decir, en una meta más que en un propósito o deseo. Este enfoque se nutre de motivación, visión positiva, así como ánimo para trabajar por ello.

Tips para cumplir tus propósitos de Año Nuevo

Entre los principales propósitos de Año Nuevo que podemos encontrar están:
Perder peso, hacer ejercicio, dejar de fumar, cambiar de empleo, ahorrar, acabar con las deudas
Y es que por lo general, en enero las personas van muy bien, pero a partir de febrero el entusiasmo e intenciones comienzan a descender hasta que llega diciembre con el 80% de los intentos fallidos.
A fin de que tus propósitos sean un hecho al finalizar 2018, te daré ocho tips.
1. Céntrate en lo que quieres. En vez de tener muchos propósitos es mejor establecer pocos, pero que sean alcanzables y específicos. Por ejemplo, perder peso es una meta general, pero si te propones perder 10 kilos en dos meses es más preciso y trabajas con convicción.
2. Enfócate los 365 días del año. No esperes hasta la víspera de Año Nuevo para establecer tus deseos.
3. Haz pequeños progresos. Muchas personas tienden a abandonar sus propósitos porque sus objetivos son demasiados grandes que requieren esfuerzo extra y la acción de una sola vez. Así que haz que sean progresivos y disfruta cada uno de los avances.
4. Busca un apoyo. Una gran idea es contar con el apoyo de un amigo, pareja, hermanos o papás que te acompañen en este camino. Pídeles que midan tus avances.
5. Celebra tus éxitos. No esperes hasta que tu propósito se cumpla por completo. Por cada avance otórgate un premio o estímulo que te impulse a seguir con entusiasmo.
6. Enfoca tus pensamientos. Adopta nuevos patrones de comportamiento y pensamientos optimistas. Crea conexiones neuronales que te ayuden a cambiar de hábitos, es decir, haz afirmaciones en lugar de negaciones.
7. Concéntrate en el presente. Piensa únicamente en las cosas que puedes hacer hoy, en cómo alinearlas con tus metas. No te sabotees pensando en si lo puedes lograr o que llevas semanas con pocos resultados. Simplemente aprovecha tú día a día.
8. Sé consciente. Toma consciencia de tu condición física, emocional y mental.
Recuerda que los propósitos de Año Nuevo son una forma de reinventarte y de motivarte.
Y algo súper importante una fórmula que no falla al cumplir cualquier meta es la disciplina. Así que lo ideal es dejar de posponer las cosas y dejar de ser apáticos, de esta manera estarás satisfecho con las cosas que logres al finalizar este ciclo que inicia. ¿Cuáles son tus deseos para este año?
Te deseo mucho éxito en este nuevo año que inicia, nos leemos en la próxima!