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Incomprensible

POR: Dr. Manuel Estrada Quezada

Sin dolor.
Rápidamente.
Dormido.
Sin sentir.
Sin sufrir.
Anestesiado.
Inconsciente.
Existe un sentimiento general en las personas acerca
de la mejor manera de morir.
Llama poderosamente la atención el que poco o nada
nos importa la mejor manera de vivir.
Aún falta lo mejor por venir

No estás sola

POR: Dr. Manuel Estrada Quezada

Todo tiene remedio, al final siempre encontrarás la luz.

La pesadilla es parte de una ensoñación.

La vida es de claroscuros.

Pero además, me tienes a mí,, desde este pequeño espacio, sé que estoy llegando al dolor
que te abraza y que oscurece tu visión.

Ten otra percepción.

Vive tu realidad.

Aún falta lo mejor por vivir…

Capaz de Mover Montañas

POR: Dr. Manuel Estrada Quezada

El problema más grave.

El dolor más profundo.

La situación aparentemente insalvable.

La oscuridad más desesperanzadora.

La senda más difícil en la vida.

Todo, absolutamente todo, tiene solución.

Siempre habrá una luz, un camino, una respuesta.

Mientras exista la fe.

Mientras está sea sólida y firme

Aún falta lo mejor por venir…

Volver a vivir

POR: Dr. Manuel Estrada Quezada 

Recordar «aquellos» momentos.
Tiempos de juvenil irresponsabilidad.
Inmadurez junto al idealismo.
Gratificantes vivencias.
Este es el pasado que se debe
actualizar para cimentar
un sólido presente.
Sin lastimar a nadie.
No hacer un pasado dolorosos.

Aún falta lo mejor por venir…

Mi Intimidad

POR: Dr. Manuel Estrada Quezada

Todos tenemos un confidente en nuestra vida. Generalmente es un buen amigo y en el mejor de los casos, alguno de nuestros padres o ambos. Otra gente confía su interior a un representante de la religión que profesa.
Claro que hay situaciones para platicarle a un amigo.
Otros casos de orden sentimental se confían a la pareja.
Algunos más a hermanos.
También se encuentra confidente en quien tiene ascendente moral sobre nosotros.
Pero quiero señalar que hay una intimidad muy profunda en nosotros, que es sagrada y esa nadie la sabe.
Es aquel secreto que habita en el fondo del alma y del corazón.
No lo platicamos porque sea malo, simplemente porque a veces no nos comprenderán.
En esa intimidad que solitariamente nos hace llorar o en ocasiones sonreír.
Es aquella cuya sola evocación nos remonta a un pasado lejano o reciente en medio de un profundo suspiro.
A veces doloroso, otras reconfortante.
También nos sirve para ser reflexivos o analíticos.
No podemos saber si nos ha servido para bien o para mal, sencillamente es nuestro interior que solo conocen Dios, y nuestra conciencia.
Vive.

Aún falta lo mejor por venir…