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Me rindo

En el interior 
fallece la ilusión,
le he traído flores
al menos por el 
día de hoy,
intentando darle 
honor a su 
memoria. 

Escribo en el vacío
de la habitación,
con los labios trozados
en pleno ardor;
me imploran el 
retorno hacia ésos
salvajes besos,
ocultos en los recuerdos
enterrados en 
el patio trasero. 

Entonces la idea 
de olvidarte se 
burla de mí, 
carcajadas sin desdén 
disminuyen el carácter,
soy incapaz
de nuevo. 

Sigo el camino 
hacia a ti,
sintiendo la viveza
en medio del
caos incontrolable.
Pero, al menos…
Estoy sintiendo algo.

Rocío con lágrimas 
la vegetativa aflicción,
protegiendo la 
única y singular
forma de vida
que me resta. 

No hay más, 
me rindo ante
la belleza de
tus mentiras.

Desvelo

Comienzo a sospechar que
las madrugadas fueron
creadas para escribir.
Para conectar con la 
fosa de nuestros más
oscuros deseos hasta 
convertirse en una pila
de insomnio.

Y aunque la soledad no 
abruma, las ausencias 
exasperadas queman un
poquito más. El descanso
no cesa, pero sí acrecienta
la imprudencia con el 
suave movimiento de 
la luna. 

La noche fría y despejada
transporta a la creación
de un sentimiento, de un
vacío y una oración fiel
que me invita a rendirme 
ante la cólera de mis 
memorias.

Dulce velada…
Como poeta te pertenezco,
pues la inspiración me 
lleva lejos, mucho más allá
de los propios sueños.

Algo más que palabras

DEJEMOS QUE LAS FUENTES DE VIDA NOS CLARIFIQUEN

POR. Víctor Corcoba Herrero/Escritor Español

Hoy más que nunca, el mundo tiene necesidad de manantiales puros; nuestra existencia no puede continuar degradando el agua que llevamos a la boca o la misma calidad del aire que respiramos. La ocupación de espacios para las actividades humanas debe realizarse de forma justa. Todo requiere de una distribución armónica que mejore nuestra propia vida. Los cuidados de los nacimientos son culminantes para el futuro de la especie humana y de su propio hábitat. Ahí está la importancia del fluido cristalino para frenar epidemias y enfermedades infecciosas, o esas masas forestales imprescindibles para darnos energía, que debemos proteger en todo momento, lo que implica una gran responsabilidad colectiva, que requiere la colaboración conjunta de las personas, en todas las latitudes. Ya está bien de engañarnos unos a otros, de vociferar buenos propósitos y hacer lo contrario, esto trastorna el ambiente y daña a la sociedad. Debemos cultivar, antes de que sea demasiado tarde, la experiencia de una evolución, de un cambio de pulso en la misión del deseo, porque la esencia de vivir es dejar huella, para que prosigan otros caminantes trazando nuevas rutas.

Indudablemente, cada instante de vida tiene sus fuentes que hemos de custodiar entre todos. La interdependencia es pública y notoria. Trabajemos, pues, unidos. No malgastemos el tiempo. Hemos de activar, con urgencia, una atmósfera más nítida. Además de batallar por un mundo más justo y menos desigual. Nos merecemos, sin exclusión alguna, un níveo bienestar integral. En consecuencia, tenemos que asegurarnos de no dejar a nadie en el camino. Al igual que ningún país del mundo puede certificar, no tener problemas de derechos humanos, tampoco podemos afirmar que todas las especies puedan continuar creciendo y desarrollándose cada día, debido en parte a la ausencia de esos transparentes recursos naturales que necesitamos para alentar nuestros pasos y permanecer activos. Sabemos que el incoloro, inodoro e insípido elemento, es principio de todo paso; sin embargo, aún no llega de forma segura a un gran número de seres humanos, sobre todo a los más pobres, donde el agua potable todavía es inaccesible para muchos. Son estas miserias, precisamente, las que nos desequilibran, restándonos fuerza de subsistencia.

Desde luego, nunca podemos caer en el desánimo, por muy tristes que sean los aconteceres. Tenemos que dejarnos envolver por el viento impetuoso de los sueños y siempre estar en camino. El gozo del buen ánimo hace florecer hasta las piedras. Resulta saludable, por consiguiente, que todos los líderes mundiales tomen el coraje del sentir y discutan cómo asistir a los países más golpeados por la crisis causada por el COVID-19. Junto a este desvelo, también tenemos que proteger más y mejor nuestros propios manantiales armónicos, ya que si hay algo que revela la conexión entre la salud humana y la naturaleza, ha sido la pandemia del coronavirus, que nos insta a salvar esa cantidad de linajes que están en un riesgo inminente de extinción. Por desgracia, hemos globalizado este espíritu corrupto que todo lo divide y criminaliza, en lugar de propiciar otro obrar más sereno, de entrega y solidaridad hacia el análogo; porque no es el dolor el que hace al torturado, sino la causa. Y en este sentido, las procedencias egoístas nos dejan sin mundo interior. Cuidado con la gente cuya ponencia existencial nunca se modifica, ya que todo requiere renovación; de lo contrario, será igual que el agua estancada, que no mueve molinos y además engendra reptiles en su percepción.

No me gustan viandantes con revestimientos y de ningún modo resentidos. Nos impide verles y mirarles, sobre todo para percibir que caminan hacia adelante y hacia lo alto, abriéndose a la belleza del encuentro. Esta presente aura que respiramos entre sí, ha de hacer que nos entendamos, ya que nos envenena en lugar de reconciliarnos. Sea como fuere, tampoco es de recibo continuar lamentándonos. Lo importante es regenerarse, modificar planteamientos, transformando ambientes que favorezcan la crianza de esa flora y fauna que nos pone una sonrisa en los labios y hasta nos injerta alas de satisfacción. Al fin y al cabo, todo ha de manifestarse en poesía; si los cielos emanan la gloria del verso, la tierra ha de manar el goce de habitarla. Jamás trunquemos las hermosuras de la naturaleza, si acaso trabajemos por mejorarlas, en absoluto por destruirlas.

Por eso, se me ocurre pensar, que tal vez sea bueno acelerar la transición hacia una caudal ecológico y digital. Desde luego, el futuro espacio mundial de innovación ha de crecer en plataformas digitales, pero también en escenarios verdes, sin venderse a intereses espurios de mercados que nos impidan respirar, avanzando en esa reconstrucción ecológica, en comunión con todo lo que nos rodea y que son gérmenes de savia. Dejemos, de una vez por todas, de dar la espalda al paraíso por el que nos ha tocado transitar, para mejorarlo y no para convertirlo en un cúmulo de tinieblas. La responsabilidad es nuestra, de todo ciudadano. Impliquémonos entonces.

¡No existe falta de tiempo, es falta de interés!…

Dicen que no existe la falta de tiempo, que existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, el martes se vuelve sábado y un momento se vuelve oportunidad… ¿La verdad es que, quién no ha leído esto por ahí?…

Es más que claro que la falta de interés por parte de alguien, duele mucho y creo que todos al menos alguna vez lo hemos experimentado, hemos sentido que alguien no tiene el mismo sentimiento, compromiso para con nosotros, no existe el tiempo, la paciencia, las palabras, la compañía, el interés que deseamos.

Está por demás el decir que siempre creemos cualquier pretexto que nos ofrezcan, accedemos fácilmente pensando que algún día todo estará bien, o que quizá estamos pensando mal, la verdad es que tratamos de justificar cualquier excusa porque es lo que nuestro corazón quiere tratar de creer y nos aferramos, aunque estamos conscientes en muchas ocasiones que nuestra razón nos grita fuertemente que los motivos son totalmente diferentes. En el fondo sabemos que estamos perdiendo la confianza, la seguridad, la esperanza y sobre todo el tiempo, pero seguimos en la espera que nos correspondan tal y cómo queremos, pero a veces las cosas no suelen ser cómo uno lo sueña.

Forzamos tanto las situaciones y seguimos detrás de lo que queremos, que se nos nubla el pensamiento y confiamos plenamente en cualquier justificación que si el trabajo, la familia, los hijos, la cuarentena, la pandemia, la casa, el vecino, el perro, el perico… Total que tratamos de creer cualquier tonto pretexto que se nos dé.

Solemos caer en el error de seguir buscando, escribiendo, llamando; lo que sabemos que al final resulta ser una pérdida completa de nuestra dignidad, porque por más esfuerzos que hagamos sabemos en nuestro interior que todo está mal, que no debemos esforzarnos más, que llega el momento de dar un paso atrás y retirarse con la poca voluntad, dignidad, sueños y sentimientos que nos quedan. Nos cuesta creer que existen personas que por más intentos o esfuerzos que hagamos no ocuparemos un lugar, que sólo siguen presentes quizá por reafirmar su ego.

Así que dejemos de correr detrás de quien no quiere ser alcanzado, creo que todos valemos mucho y que hay decisiones que pueden ser dolorosas, pero más doloroso es aferrarse a alguien que no da señales de buenas intenciones, de lealtad, de compromiso o interés. No nos esforcemos, por alguien para quien somos invisibles, por alguien que no nos tiene entre sus prioridades.

A quien no te llame y no conteste tus llamadas, no le llames. No busques a quien no te extrañe. No extrañes a quien no te busca. No escribas, no te sometas al castigo de la indiferencia que demuestran mensajes ignorados o silencios infundados.

Los invito a leerme en el Diario Digital e Impreso EXTRA de La Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).

El enjuiciamiento a los expresidentes

El pasado 17 de junio fue publicada “La Ley de Consulta Popular” en el Diario Oficial de la Federación; por lo que en estos días el Instituto Nacional Electoral INE, pondrá en marcha la publicidad para convocar a los ciudadanos a que participen el próximo domingo 1 de agosto, en la consulta popular para procesar a exfuncionarios públicos que hayan cometido ilícitos en el desempeño de su cargo, en contra de la sociedad.

Por primera vez en la historia, México tendrá la oportunidad de la democracia directa de la participación ciudadana, sin intermediación de diputados o senadores u otros representantes populares, en una trascendental decisión, como lo es enjuiciar a los expresidentes de la República, para que se les finquen responsabilidades por el mal desempeño de su encargo en perjuicio del pueblo.

“¿Estás de acuerdo en que se lleven a cabo acciones con apego al marco legal para esclarecer las decisiones políticas tomadas en el pasado por los actores políticos y garantizar la justicia y el derecho de las posibles víctimas?”.

Esa es la rebuscada pregunta que tendrán las boletas cuya respuesta es un SI o un NO; que aprobó la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que deberán tacharse en las urnas como si fueran las boletas electorales.

Es conveniente que el INE aclare el nombre completo de los actores políticos a los que se les van a esclarecer las decisiones políticas, para proceder en consecuencia; o si se va a dejar a la voluntad del votante escribir el nombre y apellido.

Para que sea vinculante, es decir, obligatoria la acción penal contra los exfuncionarios más odiados como son los expresidentes de la república y algunos exgobernadores -como el de Coahuila-, es necesario que vote por un SI cuando menos el 40 por ciento de alrededor de 93 millones de ciudadanos.

Por lo que si queremos que se proceda penalmente contra esos malos exfuncionarios públicos, debemos desde ahorita a empezar a despertarle el interés a la ciudadanía de que tiene en sus manos el poder de que se sancione conforme a la ley a los servidores públicos que le robaron no solamente sus impuestos sino también la seguridad, la paz y la tranquilidad no nada más de ellos sino también de sus hijos y nietos.

Yo creo que no hay absolutamente ningún ciudadano mexicano que no esté agraviado por uno u otro motivo contra sus exalcaldes, exdiputados locales,

exdiputados federales, exsenadores, exgobernadores y sobre todo expresidentes de la República, que se beneficiaron con su puesto público.

Si no se acude el próximo domingo 1 de agosto, a las urnas para la consulta popular, entonces no tenemos por qué andarnos quejando de nuestros gobernantes; debiendo tener presente que “los pueblos tienen los gobernantes que se merecen”.