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Despertar tu alma, sacudir tu vida

*- La paz exige cuatro condiciones esenciales: verdad, justicia, amor y libertad… Juan Pablo II

*- Preocúpate por tu conciencia, más que por tu reputación. Tu conciencia es lo que eres. Tu reputación es lo que otros piensan de ti. Y lo que otros piensan de ti no es tu problema… Charles Chaplin.

*- Nos envejece más la cobardía que el tiempo. Los años solo arrugan la piel, pero el miedo arruga el alma… Facundo Cabral.

*- La paz mental comienza cuando tomas la decisión de romper vínculos que no suman en tu vida… Antoine de Saint-Exupéry –El Principito.

*- Ama y deja que el amor llene tu vida con nuevos amaneceres, con tardes fías, con noches llenas de estrellas y madrugadas eternas. Ama y el amor te alimentará con sonrisas y silencios. Ama y tu corazón crecerá en voluntad y en fuerza. Ama y descubrirás que el amor no es recibir, sino entregarse a sí mismo. Sin límites y sin complejos… Jorge Daniel.

*- No importa que los pasos sean largos o cortos, lo importante es que siempre sean hacia adelante… Paulo Coelho.

*-Para ser felices se necesita eliminar dos cosas: el temor de un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado… El Principito.

*- Muchas veces basta una palabra, una mirada, un gesto, para llenar el corazón del que amamos… Madre Teresa de Calcuta.

*- Sin sentimiento de respeto, no hay forma de distinguir los hombres de las bestias… Confucio.

*- Esperar que la vida te trate bien porque eres buena persona, es como esperar que un tigre no te ataque porque eres vegetariano… Bruce Lee.

*- La necesidad de hablar mal del otro indica una baja autoestima; es decir: yo me siento abajo que en vez de subir, bajo al otro. Olvidarse rápido de lo negativo es sano… Papa Francisco.

Aquí no hay viejos!….

¡Tercera edad!

¡Qué linda frase!

Aquí no hay viejos

solo que llegó la tarde:

una tarde cargada de experiencia

experiencia para dar consejos.

Aquí no hay viejos,

solo que llegó la tarde.

Viejo es el mar y se agiganta,

viejo es el Sol y nos calienta,

vieja es la Luna y nos alumbra,

vieja es la Tierra y nos da vida,

viejo es el amor y nos alienta.

Aquí no hay viejos

solo nos llegó la tarde.

Somos seres llenos de saber

graduados en la escuela

de la vida y en el tiempo

que nos dio postgrado.

Subimos al árbol de la vida

cortamos de sus frutos lo mejor,

son esos frutos nuestros hijos

que cuidamos con paciencia,

nos revierte esa paciencia con amor.

Fueron niños,

son hombres,

serán viejos,

la mañana vendrá

y llegará la tarde

y ellos también darán consejos.

Aquí no hay viejos

solo llegó la tarde.

Joven: si en tu caminar

encuentras seres de andar

pausado de mirada serena y cariñosa

de piel rugosa, de manos temblorosas,

no los ignores ayúdalos,

protégelos ampáralos

Bríndales tu mano amiga,

tu cariño.

Toma en cuenta que un día también a tí…

Te llegará la tarde.

Autor desconocido

En el último vagón

POR: Juan Antonio Vargas

Cada año los papás de Martín lo llevaban con su abuela para pasar las vacaciones de verano,

y ellos regresaban a su casa en el mismo tren al día siguiente.

Un día el niño les dijo a sus papás: «Ya estoy grande ¿puedo irme solo a la casa de mi abuela?».

Después de una breve discusión los papás aceptaron.

Están parados esperando la salida del tren, se despiden de su hijo dándole algunos consejos por la ventana, mientras Martín les repetía: «¡Lo sé! Me lo han dicho más de mil veces».

El tren está a punto de salir y su papá le murmuró a los oídos: «Hijo, si te sientes mal o inseguro,

¡eso es para ti!». Y le puso algo en su bolsillo.

Ahora Martín está solo, sentado en el tren tal como quería, sin sus papás por primera vez. Admira el paisaje por la ventana, a su alrededor unos desconocidos se empujan, hacen mucho ruido, entran y salen del vagón.

El supervisor le hace algunos comentarios sobre el hecho de estar solo. Una persona lo miró con ojos de tristeza. Martín ahora se siente mal cada minuto que pasa. Y ahora tiene miedo.

Agacha su cabeza… se siente arrinconado y solo, con lágrimas en los ojos. Entonces recuerda que su papá le puso algo en su bolsillo, temblando, busca lo que le puso su padre. Al encontrar el pedazo de papel lo leyó, en él está escrito: «¡Hijo, estoy en el último vagón!».

Despertar tu alma, sacudir tu vida

*- Los científicos se esfuerzan en hacer posible lo imposible. Los políticos, por hacer imposible lo posible… Bertrand Rusell.

*- Nadie se encuentra una vida que valga la pena. Todos tenemos que hacer que valga la pena vivir… Winston Churchill.

*- Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras. Observa su comportamiento… Albert Einstein.

*- Quien mira hacia afuera solo está soñando, quien mira hacia adentro está despertando… Carl Jung

*- El agua es la cosa más suave, y aún así puede penetrar montañas y tierra. Esto muestra claramente el principio de que la suavidad supera la dureza… Lao-Tse.

*- Vive como si fueras a morir mañana; aprende como si el mundo fuera a durar para siempre… Mahatma Gandhi.

*- Si me caí es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena aunque te caigas… Eduardo Galeano.

*- La Libertad significa responsabilidad: por eso, la mayoría de los hombres le tienen tanto miedo… George Bernard.

*- Si quieres volverte sabio, primero tendrás que escuchar a los perros salvajes que ladran en tu sótano… Nietzsche.

*- Si caminas solo irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos… Proverbio chino.

*- Considero más valiente al que conquista sus deseos, que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo… Aristóteles.

*- Es infinitamente más bello dejarse engañar diez veces, que perder una vez la fe en la humanidad… Heinz Zschokke.

*- La gratitud es el signo de las almas nobles… Esopo.

*- Todos quieren cambiar el mundo. Pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo… Tolstoi.

Compartiendo diálogos conmigo mismo

POR: Víctor Corcoba Herrero/Escritor Español

NADIE PUEDE QUEDARSE QUIETO

(Siempre en movimiento, que la vida se abraza en un vuelo)

I.- DE SERVICIO A TODAS HORAS

Hemos venido para servir, no para servirnos de nadie,

tampoco estamos en la tierra para quedarnos quietos,

cada cual tiene una misión a descubrir por sí mismo,

un cometido de entrega en cuerpo y alma a los demás,

que ha de llevar a buen término hasta dejar el cuerpo.

No hay mejor aspiración de caminante que repartirse,

hasta partirse el corazón por entregarse y perdonarse,

por quererse y por querer, puesto que amarse y amar,

nos exige acción inquebrantable en donación eterna,

compasión perpetua y pasión por extender los brazos.

Permanecer inmóvil es nuestra especial decadencia,

necesitamos sentirnos vivos para poder donar vida,

pedimos aire para darnos aire, luz para acariciarnos,

que la caricia del alma, claridades calza, no tinieblas,

pues estamos aquí para resucitar en el verso y ¡volar!

II.- EN GRATUIDAD SIEMPRE

Hemos venido para vernos y movernos en gratuidad,

para soñarnos y sentirnos en camino siempre unidos,

para caminar mar adentro, rompiendo oleajes avaros,

que la usura nos resta generosidad entre los hermanos,

pues la avaricia todo lo corrompe y lo rompe sin más.

Es muy doliente valerse de los que luchan por hallarse,

aprovecharse de nuestras propias miserias mundanas,

beneficiarse de la gran bondad de algunos caminantes,

favorecerse para extender el dispendio del ser que soy,

pues si Dios nos ha salvado, también nos salva gratis.

No me gustan las compras tormentosas ni posesivas,

tampoco me abstraen las ventas para saldar quiebras,

lo que me aflige es este mercado infame de desvelos,

que nos conducen y reconducen al maldito peculio,

que acrecienta mil fortunas, pero desvalija las virtudes.

III.- AVANZAR EN SABIDURÍA

El signo más cierto de la cognición es la entereza firme,

la serenidad constante ensancha la conciencia del saber,

una sabiduría que hay que saber emplearla para el vivir,

que ha de empezar a morar interiormente para arraigar,

un obrar con decencia y un descansar en el bien dando.

Si ponerse en camino cada amanecer no es nada cómodo,

avanzar en sabiduría es descubrir valores que no vemos,

manifestar comprensión hacia todo lo que nos circunda,

tomar pulso e impulso, no encerrarnos en las desdichas,

y hemos de ser ese eslabón de dichas entre generaciones.

Alcanzar la sabiduría puede ser posible, ofrecerla al otro

con nuestras acciones nos requiere una alegría continua,

poblada de entusiasmo y repoblada por las indulgencias,

teniendo un corazón prudente para digerir los aconteceres,

alojándonos con las plegarias en la mente misma de Dios.