¡Un día a la Vez!…

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POR: Estrellita de la Torre Lomelí

A veces es necesario tomar el control de cada situación, llevar las cosas con excesiva calma. Digo, para qué querer comernos el mundo de un solo bocado, dicen que mucho abarca el que poco aprieta; así que en ocasiones lo mejor de la vida es llevar la vida calmadamente, saltando con precaución cada obstáculo. Créanme la vida se disfruta muchísimo mejor, si llevamos cada situación a un ritmo ligero.

La vida hay que disfrutarla con todos sus matices, dejemos de vivir todo al mismo tiempo, a veces es bueno acurrucarnos en las tristezas, en la soledad, en el llanto, para que todo aquello que nos puso en esa situación nos deje sabiduría, lecciones de vida que debemos tomar para no cometer los mismos errores.

Vivamos la felicidad a su límite, disfrutemos de cada sonrisa, de cada toque de alegría, de la nostalgia que dejan los recuerdos, de las personas que abandonan nuestros viajes, de los amores que dejaron emociones a su paso, de esas amistades que al final no fueron amigos, saboreemos a quienes tenemos a nuestro lado, a nuestra familia, hijos, pareja. Lo verdaderamente bello de la vida es a quienes aún continúan caminando a nuestro lado.

Valoremos cada espacio, cada tiempo, cada situación, cada persona, recordemos que hoy estamos y mañana tal vez no. A veces por cada carga que llevamos a cuestas se nos va pasando la vida tan rápido que no nos damos cuenta, debemos soltar todo aquello que nos impide saborear cada situación que se nos va presentando. Claro a veces la vida nos da grandes sacudidas y nos llena de malas situaciones, de temores, de fracasos, de sueños rotos, de ilusiones perdidas; pero todo ello debe darnos pie a querer mejorar en todo, de querer avanzar, de aprender de cada situación, de volver a retomar las riendas y relajarnos de cada mal momento que por nosotros ha pasado.

Recordemos que la vida no termina con malas decisiones, con falsos amores, con personas que el tiempo su máscara quitó; la vida continúa y nosotros junto con ella, así que tratemos de vivir un día a la vez, de curar nuestras heridas, de darnos ánimos día a día, nosotros somos fuertes y podemos contra todo, no existen barreras ni obstáculos que puedan detener nuestro andar.

Dejemos los fantasmas del pasado, ya todo lo que pasó, ya fue, ya no les demos entrada a nuestra vida, dejemos que fluyan para no regresarnos a un pasado que dolió, lo que un día fue no demos cabida para que regresen a arruinar nuestro presente y alterar ese pequeño brinco a nuestro futuro. Existen personas que no valen la pena regresar, que nos dejaron con el alma herida, así que no merece aceptarlos de nueva cuenta.

Adiós a lo que fue y bienvenido a lo que será, ¡Un día a la vez!…. A veces vivimos tan agobiados por el ayer y tan temerosos por lo que nos deparará el futuro, pero nadie está preparado para lo que vendrá, para quienes estarán. Vivamos todo paso a paso, soltemos el ayer y abracemos fuertemente nuestro hoy.

Sabemos que existen situaciones, personas, momentos imposibles de borrar, pero solo conservemos lo bueno, aprendamos de todo lo que nos dejaron, de lo que nos dieron y soltemos, a veces solo existen pasajeros, no siempre serán nuestros compañeros de viaje. Vivamos lentamente, sin prisas, sin miedos a lo que vendrá.

Si hoy estamos felices disfrutemos y tratemos de conservar todo lo bello, no temamos, vivámoslo; ya vendrán soluciones, ya tendremos las respuestas. No nos agobiemos pensando en el mañana, vivamos el hoy, disfrutemos del día que estamos viviendo.

Recuerden que del pasado nada podemos cambiar, pero todo nos hace aprender, sirven como lecciones de vida. Cada experiencia nos enseña y eso nos puede servir para seguir firmes en nuestro andar. Tengamos el firme propósito de mejorar, de cambiar, de aprender.

La vida es bella, así que disfrutemos cada segundo de ella, sin temor a nada ni a nadie; en la actualidad la vida puede resultar muy agobiante; el hecho de pensar en la escuela, el trabajo, la familia, las relaciones, lo que se espera de ti, lo que debes ser, lo que quieres ser, los pendientes que tienes, las metas que quieres lograr y todo eso que conforma la vida cotidiana, puede convertirse en algo tan abrumador que simplemente no sabes cómo comenzar y de pronto, cuando menos te das cuenta, te comienza a faltar el aire y el mundo con su montón de problemas y complejidades comienza a agobiarte de una manera tan terrible, que simplemente hay personas que se rinden a esos problemas, se quedan a mitad del camino. Por eso dejemos de pensar en el mañana, pongamos metas pequeñas para tratar de cumplirlas, pero que no nos agobie quedarnos a mitad del camino, tratemos de vivir la vida a nuestro ritmo, con pequeños pasos y sin cargas que pesen en nuestro equipaje.

UN DÍA A LA VEZ!… De verdad tratemos de saborear cada momento, de aprender, de alcanzar, se esforzarnos, de experimentar y de soltar lo que no nos permite avanzar, la vida es bella y a veces tan corta que después no tenemos tiempo de rectificar nuestro andar.

Los invito a leerme en el Diario Digital e Impreso EXTRA de la Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).

 

 

 

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