Trump toma consciencia de la crisis del coronavirus tras su escepticismo inicial

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(AGENCIAS)

30 de Marzo de 2020.- La razón y la ciencia se han impuesto en la Casa Blanca. Al final, el presidente Donald Trump ha hecho caso a los consejos de los especialistas y, en lugar de relajar las medidas restrictivas para frenar la propagación del coronavirus antes de Semana Santa, ha decidido ampliarlas por un mes más como mínimo.

Pero su cambio de postura –un giro de 180 grados respecto a lo que había defendido con empeño durante seis días, ansioso por reactivar la economía porque “el remedio”, decía, no podía “ser peor que el problema”– no ha estado motivado sólo por las proyecciones sobre el impacto que puede tener la pandemia en Estados Unidos. Tanto peso o más, según han relatado el propio presidente y fuentes de la Casa Blanca, tuvo el hecho de que el virus se haya hecho real en su entorno. Ya no es una crisis lejana o hi­potética para él. Ha golpeado a Queens, el barrio de Nueva York donde creció, y a su círculo de amistades.

Trump: “He visto cosas que no había visto nunca antes. Bueno, sí pero en países lejanos”

“Esta semana he visto en televisión bolsas con cuerpos por los pasillos”, recordó Trump al anunciar su decisión el domingo. “He visto traer camiones tráilers. Camiones frigoríficos, porque no pueden gestionar tantos cadáveres. Y todo eso básicamente en mi barrio, en Queens, en Nueva York. He visto cosas que no había visto antes. Bueno, quiero decir, las he visto pero en televisión, en países lejanos”. Cuando vio las imágenes de los enormes camiones al hospital, en una de las zonas más pobres de Queens, pensó que llevarían suministros. “Es el hospital de Elmhurst, tienen que ser suministros. Pero no, eran cuerpos”.

El presidente evitó volver a comparar la Covid-19 con la gripe común como hizo en varias ocasiones la semana pasada, cuando también adujo que el hecho de que la gente muera en accidentes de tráfico no significa que se dejen de fabricar coches. Tampoco insistió en que la mayoría de personas que la contraigan tendrán síntomas leves. “Un amigo mío fue al hospital el otro día. Es un poco mayor que yo, grueso, pero una persona fuerte”, contó. Un día después, estaba en coma.

“Pregunté que tal le iba y me dijeron ‘señor, está en coma, está inconsciente’. No va bien. La velocidad y la crueldad [del virus], en especial si toca a ciertas personas, es horrible. Es realmente horrible”, relató impresionado. “Mucha gente me dice que no deberíamos hacer nada, que hay que seguir adelante (…). Pero aquí entran en juego los 2,2 millones de personas que podrían morir, y eso no es aceptable”.

Los estadounidenses deben evitar los grupos y los viajes durante un mes más

La cifra, que citó más de una docena de veces y se refiere a la mortalidad potencial en caso de no tomar medidas, procede de un informe del Imperial College de Londres ya conocido hace más de dos semanas. El documento formó parte de las consideraciones que llevaron a la Casa Blanca a darse inicialmente “dos semanas para frenar la propagación” y emitir recomendaciones de distanciamiento social (evitar viajes y reuniones de más de 10 personas) que la mitad de los estados convirtieron –y siguen convirtiendo, porque ha sido un proceso gradual– en órdenes de confinamiento más o menos estrictas. De momento se van a mantener hasta el 30 de abril.

“Nada sería peor que cantar victoria antes de ganar”, adujo Trump antes de entrar en los factores emocionales de su decisión. Las proyecciones que le mostraron los doctores Anthony Fauci y Deborah Birx, que indican que el pico nacional de contagios no llegará antes de dos semanas, le convencieron de que era necesario prolongar las medidas.

Incluso manteniendo las restricciones, las defunciones por coronavirus en Estados Unidos podrían elevarse a 100.000 o 200.000, como Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (Niaid), declaró en televisión unas horas antes de la rueda de prensa del presidente. “Cuando vio estos datos, lo entendió de inmediato”, contó ayer el doctor en la CNN. No hubo resistencia. “Los miró, los entendió, sacudió la cabeza y dijo ‘Supongo que tenemos que hacer esto’”, explicó Fauci.

La conclusión del presidente: “Si nos quedamos en los 100.000 muertos habremos hecho un gran trabajo”, dijo Trump el domingo, rebasada la barrera de las 2.000 defunciones causadas por el virus.

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