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Reflexiones Amorosas

MI REINO NO ES DE ESTE MUNDO

POR: Antonio Fernández

«Entonces Pilato le dijo: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que Yo soy Rey. Yo para esto nací, y para eso vine al mundo, para dar testimonio de la verdad: todo aquel que es de verdad, escucha mi voz” (Jn 18, 37)

Ahondemos en ello, Nuestro Señor jamás fue tan claro con la gente del sanedrín porque no tenían merecimientos para ello, les dio a entender para que por sí mismos razonaran que su divinidad es real y verdadera y de su parte dar la respuesta afirmativa a lo que en sus palabras daba a conocer de su realeza, pero los pontífices, sacerdotes, escribas, fariseos, herodianos y demás sectas judías en su mente jamás paso reconocer a quien bien sabían tenían frente a sí, su odio bullía en su corazón la oscuridad de la soberbia maligna los ato a su incredulidad, a pesar de que Jesucristo Nuestro Señor dio paso a todos a ser reconocida su dignidad y su realeza, no lo hicieron, a quien se le permitió preguntar fue a un gentil romano, Pilatos, y no porque tuviera méritos, él era pagano que nada creía de Él, al hablarle de su realeza con claridad fue una afrenta al pueblo elegido que nunca hizo esa pregunta, ese pagano pregunta con precisión al Hijo de Dios; “¿Eres tú el rey de los judíos?” El Señor responde lo que nunca entendió Pilatos; “Mi reino no es de este mundo” Y Pilatos ahondo; “¿Luego tú eres rey?” Y la respuesta fueclara, real y hermosa, excelsa y sublime; “Tú dices que Yo soy rey. Yo para esto nací, y para eso vine al mundo” La palabra de Dios, verdad eterna y única, no admite punto de discusión menos contradicción, sino esforzarse a ser digno súbdito de Cristo Rey.

Los versículos ilustran cuando Jesucristo Nuestro Señor esta ante Pilato define con veracidad y claridad, lucidez y exactitud, majestad y magnificencia decir que vino al mundo a reinar en el corazón de todo ser humano por lo que Él es Rey de las almas y los corazones, de las conciencias y las voluntades, su derecho sobre todas las cosas, sobre cada persona y las naciones, a Él es el poder y la gloria,comprendemos: ¡Todo está sujeto a Él! Profundizando el pasaje del Evangelio donde Jesucristo Nuestro Señor está en el Pretorio con Pilatos, debió ser un momento de agitación y confusión hecho a propósito por los judíos del sanedrín queazuzan al pueblo judío, presionando contra Nuestro Señor la muerte de cruz lanzando insultos, burlas mordaces, acusaciones falsas y exclamaciones abominables con lo que entretienen a una plebe que no sabe de su divinidad, han escuchado su doctrina, mandamientos, presenciado sus prodigiosos milagros de lo que nada quedo en ellos e hizo delado, ahora ese pueblo lo acusa de malhechor cuando ocho días antes lo aclamó Rey. 

De la casa de Caifás el Señor es llevado de madrugada al pretorio a Pilatos, suscita una serie de acusaciones del sanedrín, preguntas y aclaraciones del Tribuno Romano del por qué lo han traído ante Él, las acusaciones y razones de los pontífices no lo convencen, sabe que los mueve la envidia contra el que acusan, no debía dar crédito a los que odian a Roma y falsamente se fingen celosos guardianes de poder imperial y del César, por lo que va a preguntar a Jesucristo Nuestro Señor; “Volvió pues a entrar Pilato en el Pretorio, y llamó a Jesús, y le dijo: ¿Eres tú el rey de los judíos? “Pregunta que no fue escuchada por el sanedrín ni la plebe, fue un interrogatorio privado. Lo que Pilatos no conocía es que Jesucristo Nuestro Señor es el Mesíasesperado por lo que le acusan, en efecto es el Rey no solo de los judíos sino Rey del mundo y el universo.                        

Continua el Evangelista; “Respondió Jesús: ¿Dices tu esto de ti mismo, o te lo han dicho otros de Mí?” Dio a entender Nuestro Señor a Pilatos, eso que te han dicho mis enemigos de Mí, tú como gobernador puedes informarte si he dicho alguna palabra que de indicio o sospecha que vaya contra el Estado; pon atención a mis acusadores para que no te sorprendan abusando de tu demasiada credulidad.Advertencia de considerar lo que a muchos nos pasa cuando se nos reclama algo de quien catalogamos bajo y se desdeña su comentario. Nuestro Señor persuade a Pilatos buscar lo que quiere saber, visiblemente contrariado en su orgullo romano suponerse estar envuelto en la acusación del sanedrín a los que aborrece, su reacción se ve en la contestación; “Respondió Pilato: ¿Soy acaso yo judío? Tu nación, y los pontífices te han puesto en mis manos: ¿Qué has hecho?” Antes de responder la pregunta de Pilatos, vendría a la memoria de Nuestro Señor con amargura estas palabras de Pilatos, veamos la razón; Jesucristo Nuestro Señor el Dios de Israel vino a salvarlo del pecado, hizo de él un pueblo escogido de entre los demás del mundo durante siglos, lo salvo del diluvio universal, de errores y crímenes, lo cuido a través de siglos con amor de Padre, ahora supueblo lo entrega a un gentil para que lo sentencie a muerte de criminal que no es para Él, a pesar de ello será crucificado, el tribunal de su pueblo injusto lo acusan de pervertir a la nación judía, cuando que los pervertidores eran ellos, Jesús vino a salvarles; vedar el pagó al César, una flagrante mentira, dejo claro que a Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César, eso no es conspiración; ellos en su acusación no quisieron ver la realidad de múltiples ocasiones escuchar del Señor su divinidad y realeza, aparentando no entender lo que entendían, la soberbia maligna los hacia rechazar, lo acusan de decir que es el Rey de los judíos. Nuestro Señor no presumió su realeza, la expuso en ocasiones que muchos creyeron la samaritana, el centurión, el hijo del regulo, Magdalena y Martha como otros, la acusación deja ver que el sanedrín sabía quién era Jesucristo Nuestro Señor, de su realidad se valieron para acusarlo, a Pilatos la acusación no le importo, lo que si fue de su atención: “Diciendo que es el Rey de los judíos”                      

“Respondió Jesús: Mi reino no es de este mundo. Si de este mundo fuera mi reino, mis ministros sin duda pelearían, para que Yo no fuera entregado a los judíos: más ahora mi reino no es de aquí” Al momento queda entendida que la acusación de los judíos es una calumnia sin fundamente; “Mi reino no es de este mundo” El reinado de Jesucristo Nuestro Señor es de verdad, de justicia y santidad, su reino no es como el de los reyes de la tierra. Pilatos no entendió el origen del Reino del que habla y su incredulidad no le concede entender que es reino es de verdad, es celestial y su naturaleza es espiritual. Al fin pagano, lo que haya intuido de esta idea quedo en él calificada como ilusorio. 

Ese reinado para Pilatos era sin trascendencia, era del cielo no de la tierra, lo segundo importaba, lo primero soñador, aun así, quiere dejar claro lo de Rey; “Entonces Pilato le dijo: ¿Luego rey eres tú? Respondió Jesús: Tú dices que Yo soy Rey. Yo para esto nací, y para eso vine al mundo, para dar testimonio de la verdad: todo aquel que es la verdad, escucha mi voz” Llego al punto Pilatos, este hombre es inofensivo, lo califica de soñador, especulativo, cree tener dominio o ventaja sobre los demás y por eso se llama rey. ¿Y el cristiano católico que contesta?  Su respuesta es una expresión de fuerza que nace del corazón; ¡Cristo vence! ¡Cristo reina! ¡Cristo impera! Y ratificando su fe y confianza aviva mas la voz; “¡Viva Cristo Rey! Y completando la divisa de amor ¡Viva la siempre virgen, Santa María de Guadalupe! Como atraída por los vientos de siglos pasadoslas palabras hoy menospreciadas, de las que seria al ser humano de este tiempo hacer un alto para profundizar en ella encontrar la verdad de su paso por el mundo y no como Pilatos desestimando; “Pilato dice: ¿Qué cosa es verdad? “Nunca la vio porque no la merecía, estaba ahí delante de sus ojos, reaccionando de nuestra parte, no vaya a sucedernos lo mismo cuando envanecidos del mundo lo desconocemos, su voz vendrá al corazón; Hijo mío, recuerda: “Mi reino no es de este mundo”           

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