Reflexiones Amorosas

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ANSIEDAD Y LA TURBACIÓN

POR: Antonio Fernández

…” Entonces el mayordomo se dijo dentro de si mismo: ¿Qué voy hacer, puesto que mi amo me quito la mayordomía? De cavar no soy capaza, mendigar me da vergüenza “… (Lc. 16, 9)

Alguna vez nos hemos hecho está pregunta, ¿Como podríamos vivir sin Dios, o vivir según Dios? A no dudar, en los primeros causa desconcierto, más en el persona arrogante y en el altanero soberbio dicen: a mi me da igual, eso para mí no tiene importancia; en el segundo, las cosas son distintas, reconoce que el fracaso de su conducta va contra la doctrina y mandamiento de Dios todopoderoso, creador de su alma, está convencido de la obra de Dios al enviar su divino Hijo, Cristo Nuestro Señor, a salvarlo del pecado, comprende que después del pecado original, todas las gracias que ha recibido y recibe, provienen de los méritos de Cristo Nuestro Señor, mismos que transforman nuestra vida, la que por si misma se va preparando al momento dispuesto por Él, entrar en el Reino celestial prometido por el divino Maestro a vivir según Dios. En el Sermón de la Montaña dijo; …”Bienaventurados los de corazón puro, porque verán a Dios “…Si ahondamos con fe y sensatez en examinar el Sermón que Nuestro Señor Jesucristo pronunció en la montaña, encontraremos la forma cierta y clara de la vida cristiana católica, que se deduce de su palabra, que en nuestro obrar siempre está presente en nuestra vida, dijo; …”Todo el que oye estas palabras mías y las pone en práctica, se asemejará a un varón sensato que ha edificado su casa sobre la roca; las lluvias cayeron, los torrente vinieron, los vientos soplaron y se arrojaron contra aquella casa, pero ella no cayó, porque estaba fundada sobre la roca “…Y refiriéndose al que obro en contrario, no llevando a la práctica su palabra, lo compara como; …”varón insensato” …Del que anuncia ser una persona necia al construir su casa sobre arena, desciende la lluvia, se desbordan los ríos y al fuerza de los vientos, dieron con ímpetu sobre aquella casa que se derrumbó y su ruina fue grande, así lo enseño a la gente de su tiempo, dejando expuesto con claridad al que obra en contrario, lo escucharon las muchedumbres que lo seguían y la humanidad al paso de los siglos, también lo han escuchado, la promesa del reino de los cielos que Cristo Nuestro Señor predico en la montaña, y la continuo en su peregrinación por el mundo, y continúa sembrándola en los corazones desde su gloria eterna, lo hace de una y mil formas para que los limpios de corazón vean a Dios. Al paso de la vida terrena, el pecador reconoce su vida pasada, que bien la identifica después de su arrepentimiento: los problemas en los que estuvo atado se resolvieron, ¿Qué le ha costado esfuerzo sostenerse? ¡Claro que así ha sido! Pero la constancia y perseverancia en luchar por no volver a caer, surge la necesidad de una veraz disposición de su parte en apegar su vida al mandamiento y doctrina de Jesús, a seguir como aspiración primordial de su vida: su salvación, y será la perseverancia de continuar viviendo en estado de gracia, el mantenerse en ella apreciará humilde como se multiplican sus actos buenos por la oración, que Cristo Nuestro Señor predica el poder de la oración, …” Pedid y se os dará, buscad y encontraréis; golpead y se os abrirá. Porque todo el que pide obtienen y el que busca encuentra; y al que golpea se le abre “…El Señor promete y cumple, el cristiano católico tiene la palabra para obrar con fe y hacer suyo el poder de la oración que nos entrega, correspondiendo a su ayuda en ahondar la comprensión de su palabra, en el cristiano católico se reflejara en la práctica de las virtudes de la fe, esperanza y caridad, según la forma de cómo se exceda así mismo en conservarlas y no perderlas, el alma afianzará su espiritualidad prevaleciendo en ella su amor de Dios, deseo que entre más se obre en su favor, se acrecienta más el deseo de conservar la gracia; pero al incrédulo no le importa, porque no lo entiende, no le interesa tener bienes espirituales, para él lo primordial en su vida es dilapidar, viendo como gozar lo que el mundo tiene de excitante, porque lo enciende y excita, cuando en las cosas que por su conducta negligente y disipada llega el momento en que tropieza con el peligro amenazante y represivo, hostigamiento que lo pone en peligro de muerte a consecuencia de sus engaños, fraudes y perversidades o una enfermedad irreversible consecuencia de su despilfarro y derroche de malas

costumbres, es cuando el impacto de la desgracia en la que nunca había pensado aparece en su vida, viene entonces la confusión que trastorna todo su ser, donde su entendimiento no razona, angustiado por los despilfarros cometidos, no tiene la paz ni tranquilidad, que debiera hacerle entender, que su vida va en caída libre a la perdición, es cuando se debiera recapacitar que puede, si así lo desea, vivir en gracia de Dios, pero sí el orgullo y la vanidad lo llevan como a muchos ególatras y narcisistas presuntuosos que su ostentación le hace venerarse a sí mismo y se envanece cuando los demás lo exaltan, vive en una irrealidad, al contrario, el cristiano católico consciente, lucha y se obliga a salvarse haciendo suya la instrucción de San Agustín; …” Observa; (A Cristo) tiene la cabeza inclinada para besarte, el corazón traspasado para amarte, los brazos abiertos para recibirte, todo el cuerpo hecho una llaga para salvarte “…Esta es la realidad espiritual cuyo valor de salvación es pasada por alto, porque muchos pérfidos ladrones se presentan como buenos y dispuestos a entregarse a su trabajo pero en el fondo son mentirosos engañadores que han hecho de ello un habito que se ha enraizado en su corazón, les mantienen alejados del Señor, debido a su actitud de incredulidad, pero es de tener muy bien entendido, Jesucristo Nuestro Señor, es paciente para obrar, no es de dudar que siendo Dios, conoce cuando el tiempo de vida en cada ser humano termina, mientras, para él agónico es tiempo y oportunidad de salvación, Jesús da los medios a ese incrédulo en su estado previo a su muerte, para que recapacitando los errores en que ha vivido, los aproveche y se arrepienta de sus actos em ese final de su existencia, será la gracia que guarde en alma la que lo anime a suplicar el perdón, se salve y no se pierda eternamente, en todo ellos Jesús está a su lado, el da y el moribundo rechaza, vuelve Jesús a dar con más amor, y el moribundo se acongoja, Jesús cala en lo profundo de su alma y expulsa la excitación del demonio, es posible que el alma del moribundo descanse y se arrepienta, nos toca comprender nuestra salvación, si la cerrazón es fuerte, para ellos ha dicho Cristo Nuestro Señor; …” ¡Quien tenga oídos, oiga “…

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