Reflexiones Amorosas

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ANUNCIA A PEDRO PESCADOR DE HOMBRES

POR: Antonio Fernández 

…” Dijo a Simón: Guía adelante, hacia lo profundo, y echad las redes para pescar “…
(Lc. 5,4)

Sea este hecho de la vida de Cristo Nuestro Señor, la pesca milagrosa, mostrarnos el nivel de fe, obediencia y humildad con que a diario nos presentamos al Señor, sorprendidos por ello, descubriremos que el espejo de la vida nos muestra que nuestra realidad está muy distante de lo que el Señor espera de mi alma. Ahondemos en ello; …” Y sucedió que la muchedumbre se agolpaba sobre Él para oír la palabra de Dios, estando Jesús de pie junto al lago de Genesaret “… El Señor esta en la orilla, entre tierra y agua, la muchedumbre se viene contra Él, da un paso atrás, ellos dan uno adelante, así hasta casi meterse todos al agua. Nuestro Señor deja testimonio de la obra a realizar, y manifiesta como empezó su obrar. Leer y profundizar este hecho evangélico es conmovedor, ¿Que el Señor es escuchado? ¡Sí! Como hoy se escucha en las homilías de los domingos, unos dormidos, otros juzgando a los demás, esperando recojan la limosna para que vean lo que voy a dar, acusando de miserables a los que no dan, criticando hasta como van hombres y mujeres vestidos, atentos no al Altar, ni a la palabra de Dios, sino a lo que los demás hacen o dejan de hacer, todo esto es lo mismo que vive el Señor en otra forma, la muchedumbre va a ver que dice, y si hace un milagro, este es el cuadro por él que Jesús dará un paso delante a su obra de redención. El Señor ha visto a Simón Pedro y sus hermanos abstraídos en su trabajo, preocupados y cansados, conoce la razón de ello y va a consolarlos. Dice el evangelista; …” Y viendo dos barcas amarradas a la orilla del lago, cuyos pescadores habían descendido y lavaban sus redes” … El Señor todo lo tiene previsto y resuelto cuando de la salvación de las almas se trata, acomoda la situación a la solución de ser escuchado, estando una de esas barcas atadas, cuya propiedad es de Pedro, debió llamar a Simón y pidió el favor, este al reconocerlo, dejo lo que hacia y atendió su solicitud; …” Subió en una de aquellas, la que era de Simón, y rogó a esté que la separara un poco de la tierra. Y sentado, enseñaba a la muchedumbre desde la barca “…Claro que Simón Pedro y Andrés, estuvieron al lado del Señor en silencio escuchando su enseñanza, elevo más la devoción a su Maestro. Termina su predicación y despide a la gente, Jesús ha permanecido en la barca; …” Cuando acabo de hablar, dijo a Simón: Guía adelante, hacia lo profundo, y echad las redes para pescar “…Simón Pedro, obedece a su Señor y empiezan a remar al lugar que dispuso su Maestro, conocedores del lago, se dirigen al punto profundo que Pedro conoce como experto pescador, sus barcas salen a pescar en la noche, ya que es más fácil, de día es poco el éxito de una pesca; llegado al lugar;…” Respondióle Simón Pedro y dijo: Maestro, toda la noche estuvimos bregando y no pescamos nada, pero, sobre tu palabra, echaré las redes “… Incrédulo a lo dispuesto por Nuestro Señor Jesucristo, es posible que desde que Jesús le dijo echara ahí las redes, en sus adentros a como era su carácter, diría; …Señor, va a ser trabajo en vano, pero está bien, obedezco… Quiso ahorrarse el trabajo Simón Pedro de lanzar las redes al mar, por lo que advirtió al Señor lo que creía no conocía, pero Jesús siendo Dios sabía en detalle que ningún pez lograron pescar por la noche, todavía era incipiente la fe de Simón Pedro y sus hermanos para creer en su palabra.
Echan las redes; …” Lo hicieron, y apresaron una gran cantidad de peces. Pero sus redes se rompían “…He aquí la sorpresa inexplicable, en pleno día cuando los peces no salen de sus guaridas, han salido graciosos obedeciendo a su Creador, y se agolpan en las redes, cada vez va aumentando el peso, creándose en un momento el problema: las redes a punto de reventar, se perderá la pesca y se hundirá la barca, pero lo más crítico, el Señor va con ellos, menudo problema el de Simón Pedro, no vislumbro ni alcanzo a percibir que estando con ellos el divino Maestro nada de eso iba ocurrir, lo que es para nosotros un ejemplo de falta de fe y confianza en Dios en nuestras tribulaciones, nos desesperamos no encontrar solución a nuestros problemas, así Pedro y sus compañeros, su fe era muy poca, la agitación y el peligro de zozobrar los mantiene agitados, no encuentra reposo su alma para obrar y salir a la orilla, imaginemos a Jesús, verlos hacer todo lo que hicieron, gritos, ordenes, acomodos, los remos para un lado u otro, el Señor paciente, espera viniera a su mente su presencia;. …” Entonces hicieron señas a sus compañeros, de la otra barca, para que vinieran ayudarles. Vinieron, y se llenaron ambas, a tal punto que se hundían “… El problema ya no fue de una barca, fue de las dos, se agudiza mas el problema, cada equipo de pescadores lucha porque no hunda su barca y llegar a la orilla, debieron luchar con un gran esfuerzo hasta mantener a flote las barcas cargadas de peces, poniéndonos en el lugar de Simón y sus compañeros, ellos veían la muerte, angustiados sacaron fuerzas de no se donde para evitar la catástrofe, en este hecho Cristo Nuestro Señor nos enseña, que con nuestras solas fuerzas no podremos resolver nuestras tribulaciones, amarguras y aflicciones, al contrario mas nos exaspera y terminamos mal, irritados de que las cosas no se dieron, empezamos a culpar a los demás, a buscar un responsable, cuando el responsable es uno mismo, por su falta de verdadera fe y confianza en Dios. Aquí lo importante es que Dios Nuestro Señor enseño a Simón Pedro y a sus compañeros, que llevar la barca de la Iglesia, no será cosa fácil, tendrá problemáticas casi al punto del exterminio, pero Cristo Nuestro Señor, con su sola palabra la salvara, ello esta en la oración y la Santa Misa, en todo aquello que muestre al Señor que su deseo es el nuestro, así la Iglesia se salvará, las naciones se salvaran de los hecatombes de la naturaleza, como de la soberbia de los seres humanos, y por último, tu y yo estimado (a) lector (a) bien sabes cuantas ocasiones has estado en problemas intensos y graves, casi de muerte o perder tu alma y tus cosas materiales por tus negligencias, cuando has despertado tu fe en Cristo Nuestro Señor, y humilde te acercaste a Él, todo cambio, es dar gracias a Dios que todo lo puede, como pudo en ti.
…” Visto lo cual, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús, y le dijo: ¡Apártate de mí Señor, porque yo soy un pecador! “… Nos enseña Simón Pedro, cuando todo se va solucionando, hasta entonces aparece Jesús en su corazón, admiremos su humildad, su arrepentimiento, su docilidad, su fidelidad y su amor por su Maestro, claro que el Señor no se iba apartar de él ni de nadie, como de echo así es, el hablo así porque su formación iniciaba con esta prueba, no avizoro era el principio de la obra que Cristo Nuestro Señor va encomendarle. Recapacitemos en este bello arrepentimiento de Simón Pedro, y preguntémonos; ¿Alguna vez me he arrepentido con esa fuerza de suplicar el perdón a Dios? Solo te darás la respuesta, el evangelista expresa el sentir de Simón Pedro y sus compañeros; …” Es que el estupor se había apoderado de él y de todos sus compañeros, por la pesca que habían hecho juntos, y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Pedro. Y Jesús dijo a Simón; No temas, desde ahora pescarás hombres. Llevaron las barcas a tierra, y dejando todo, se fueron con Él “…Así fue como anuncio Cristo Nuestro Señor a Pedro: en adelante serás pescador de hombres.
hefelira@yahoo.com

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