Reflexiones Amorosas

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LA DOBLEZA ES SOBERBIA MALIGNA

POR: Antonio Fernández

… “Quien no está conmigo, está contra Mí, y quien no acumula conmigo, desparrama “… (Lc 11, 23)

Refiriéndose a la astucia Santo Tomás define; …”La astucia puede aconsejar tanto para un fin bueno como para un fin malo “…Ahora bien, la malicia es la fortificación “espiritual” de maldad y tiene relación con la desconfianza, ambas perversiones humanas: la astucia en el sentido malo, y la malicia encendieron a quienes conformaban la dictadura religiosa de Israel, para obrar contra Jesús, – al que acusaron de estar en secreto contubernio con el demonio-así fue tratado quien vino a salvar Israel del pecado, esta conducta, es en el pecador, (que somos todos) un cerillo que al tallarlo enciende en el acto, este cerillo es la soberbia maligna que empuja al pecador a la doblez, es la misma actitud con que los enemigos de Jesús intentaron contradecirlo y acusarlo con falsedad; la misma actitud de ese pueblo es la del pecador de cada siglo, no hay nada de diferencia, entre esos soberbios maliciosos y el pecador que pulula en el mundo ofendiendo a Cristo Nuestro Señor de palabra, obra y pensamiento.
Quiérase o no, el ser humano es portador de dos únicos caminos en su existencia, que a voluntad escoge en su peregrinar sea corto, mediano o largo de vida que Dios concede, aquí no es de que no quiera, todos estaos involucrados en la lucha del bien contra el mal desde el nacimiento hasta la muerte, cuando el cuerpo en la tierra se desintegra, el alma que le dio la existencia parte a su destino final, y de acuerdo a su fidelidad a Dios, hizo en él realidad el deseo del Señor o se aferró por si misma a no desearlo; es de comprender que el deseo es nobleza sublime cuando de amar y servir a Dios es punto central de la vida terrena del ser humano en el mundo; pero si no se deseó agradar a su Creador, y se dio preferencia a la ambición amarrado y atado a ella, encontró agrado, gozo y deleite, es cierto, logró lo que ambiciono, obtuvo lo que quiso, se apodero y sometió a su voluntad personas y cosas, abuso de ellas, sobresalió por su talento y vanidad, todo eso, al morir queda en el aire, se esfuma, se desbarata como las burbujas de jabón, disipado y desvanecido, de nada sirvió esforzase cada día en tener los bienes materiales atesorados en su existencia, que al final de su vida fueron vanos e inútiles, efímeros y malos, el alma a pesar de no corresponder al deseo de Cristo Nuestro Señor de ser salvo, la cerrazón de no modificar su vida perdió el bien eterno, porque así lo quiso. Está la buena y triste realidad humana, la primera ve por la fe, la segunda es ciega, no ve, porque su fe en Cristo está vacía; quien atesoro bienes en el libro de la vida, recibirá la benevolencia del Señor; quien no atesoro bienes en el cielo y fue más persistente su egoísmo, de no cumplir el deber que el Señor nos entrega en los Santos Evangelios, doctrina y mandamientos, sería bien a su alma aceptar la palabra de Jesús cuando dijo; …” No os amontonéis tesoros en la tierra, donde polilla y herrumbre los destruyen, y donde los ladrones horadan y roban “ … El que escucho y conoció, acepto y siguió la palabra de Cristo Nuestro Señor como fuente de salvación, queda en él la santificación de su alma, aunque su vida sea criticada y presionada por la tentación de abandonar la lucha de salvación, venció las concupiscencias, el ansioso deseo de bienes materiales, el apetito desordenado de placeres, viviendo la satisfacción del deber cumplido hacia su Creador, e hizo realidad en él la norma de vida que instruye San Pablo; …”Nadie os engañe con vanas palabras, pues por estas cosas descarga la ira Dios sobre los hijos de la desobediencia “…Invita el Apóstol de los Gentiles; …Tú que vives en el engaño, toleras la tentación apagando tu conciencia, ¡Inútil! Porque la conciencia es el bien que Dios deposita en cada alma para que obre en tu favor, y la razón por el que ha sido creada: tu salvación. ¿Lo entendemos? No quieras engañarte diciendo: ¡eso no es cierto! Tú, mejor que nadie conoces en tú realidad, que la doblez es soberbia maligna, principal pecado capital.
El mundo pragmático, considera que por efectos prácticos, está en el derecho de juzgar la verdad, por eso hoy, está en el pensamiento y palabra de las personas dudar, primero lo hacen con temor y ligereza, después como no pasó nada, convencidos de su error transforman el valor divino de los valores espirituales y morales, familiares y personales en engaño injusto y falso, porque solo se debe creer lo que ve y palpa, eso sí existe, lo que no se ve ni palpa no es real, es mentira, y todos contentos, lo señalado como pecado es una idea ilusoria creer que la venida de Cristo al mundo es para salvación de las almas, es palabra e idea infundada e inexistente, se exalta y pregona la falsa doctrina de que lo malo del pasado, es bueno y lo bueno es malo. El ser humano censura los valores de salvación, ha invertido la verdadera razón de su presencia en este mundo, se pregunta; … ¿Los hijos creados por Dios se han convertido por si mismos en tinieblas? ¿Por qué la humanidad no despierta del letargo que le hace perder el temor de Dios? ¿Por qué las personas están atadas y no hacen el esfuerzo de quitarse la atadura con el demonio las tiene ligadas? Será desbaratada esa atadura, hasta que el pecador reconozca que la verdadera es Cristo Nuestro Señor, y gracias a Cristo atraído cuando dijo; …”Yo soy el camino, y la verdad y la vida “…La realidad que vive la humanidad debiera ser motivo a una profunda reflexión, fijando en su entendimiento la profética palabra de Jesús, rehúye y evita cambiar su mala conducta, como hoy no se ha modificado la conducta humana, es más actual su profecía; …”¿Pero el Hijo del hombre cuando vuelva, hallará por ventura fe sobre la tierra? “… Atrayendo a la memoria el momento que los discípulos escucharon de su Maestro la profecía de cómo iba a morir, vino en ellos pena y tristeza que los abrumo y abatió, sabían que la palabra de Jesús se cumple; esa misma tristeza debiera oprimir y preocupar al cristiano católico; vivimos en la realidad de este siglo el alejamiento de la palabra de Cristo, búsquese como se busque, se justifique como se quiera justificar, no necesitamos hacernos como que no vemos ni escuchamos lo que vemos y oímos todos los días; la fe en Cristo Nuestro Señor se pierde, la luz de la verdad que ilumina las almas desaparece, la profecía causa de nuestras negligencias oscurece más la realidad, San Buenaventura, avizorando los tiempos de la incredulidad de hoy, deposita en las almas la misericordia de Dios en labios del Doctor de la Iglesia; …”La verdadera ciencia del hombre, consiste en saber bien que él es la nada y que Dios lo es todo ¡”…Antes éramos tinieblas por nosotros mismos, repitiendo; …”La luz está en Cristo”… Gracias a Cristo dejamos las tinieblas la luz por la que seremos salvos.
hefelira@yahoo.com

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