Política Virtual

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COAHUILA, EN PICADA FINANCIERA

POR: Cuahtémoc Torres González

Porque con tantos créditos solicitados así como las costosas reestructuraciones (ya tres en total) de la millonaria deuda que al gobierno de Coahuila le heredaron las pasadas administraciones, es cada vez más dinero el que sus habitantes debemos, es imprescindible
que a nivel legislativo se trabaje de manera intensa en la formulación de una nueva ley
de deuda pública que frene el uso y abuso de los empréstitos.

De acuerdo con la perspectiva de los diputados panistas de Coahuila, la elaboración del nuevo ordenamiento legal deberá establecer que los porcentajes de pago no superen el presupuesto anual y que los créditos no se disparen.

Ya lo dijo esta semana en la capital coahuilense el diputado Gerardo Aguado: “los legisladores del blanquiazul propusimos en el pleno del período ordinario, producir una ley de deuda pública, en la que se contemplen mínimos los porcentajes para que las obligaciones de pago no sobrepasen cierto porcentaje del presupuesto anual del estado y
ponerles candados a los perjudiciales créditos a corto plazo”.

Consideró el representante  social que estos últimos representan una solución fácil para las
autoridades gubernamentales, pero simultáneamente un serio problema, porque a pesar de
que no pasan por la aprobación del Congreso, se opta por ellos cuando no existe liquidez en las finanzas estatales, como recurrentemente ha sido el caso.

Puso de ejemplo, el caso de los casi mil millones de pesos que al inicio de su gestión, solicitó el gobernante Miguel Angel Riquelme Solís, obligado por las arcas vacías que le dejaron sus antecesores.

Es de esta forma, sentenció, como las reestructuras han llevado al impagable endeudamiento por 36 mil millones de pesos de los sufridos coahuilenses, seis mil de los cuales fueron créditos a corto plazo que nunca cubrió el exmandatario Humberto Moreira, adeudo que posteriormente fue reestructurado por el siguiente ejecutivo, Rubén Moreira,
elevándose a once mil millones.

Todo lo anterior viene a colación de la convocatoria que al inicio de la presente semana lanzó el Gobierno de Coahuila para llevar a cabo una tercera reestructuración de su deuda pública, encaminada evidentemente a mejorar las condiciones de pago con tasas de interés más accesibles, intención que de no superar las condiciones actual, quedaría descartada.

Conforme al público comunicado de la Secretaría de Finanzas, se ha iniciado (para terminar el proceso en noviembre próximo) de esa forma la reestructuración de su deuda a largo plazo, cuyo actual saldo es de 36 mil 121 millones de pesos, monto que de ser cubierto por los ciudadanos (per capita), a cada uno nos correspondería cubrir 11 mil 973 pesos. Admirable, verdad? En el escrito, se afirma que el objetivo de esta modificación financiera, es disponer de mayores recursos económicos para destinarlos a obras, programas sociales y al fortalecimiento de la seguridad, buscándose obviamente una mejora en la tasa de
interés y la contratación de las instituciones financieras que les presenten el mejor plan.
Por lo que hace a la garantía, se afirma que se conservará la actual del Fondo General
de Participaciones con un 94.23% y liberándose el 25% del impuesto especial sobre producción y servicios, del diésel y de la gasolina.

El mencionado requerimiento provocó en la entidad coahuilense encontradas posturas de los partidos políticos, pues mientras que el líder de Acción Nacional, Bernardo González, afirmó que “la impunidad y la corrupción siguen siendo el pan de cada día para el actual gobierno, con el endeudamiento permanente de los coahuilenses”, el diputado del
tricolor, Jaime Bueno, sostuvo que “la reestructuración es algo positivo para que el estado tenga mayor liquidez para la realización de una mayor cantidad de obra pública, programas sociales y estrategias de seguridad”.

Ante tal panorama, es innegable que son verdaderamente válidos los argumentos expuestos por los representantes de los azules y tricolores, pero… ¿es que no habrá otra forma de frenar el engrosamiento de nuestra deuda?

Evidentemente que si la hay, pero es obvio que la acertada resolución propuesta por la
fracción azul, podría darse hasta el año próximo, quizás hasta haciendo alianzas con la nueva fracción que ante el Congreso será mayoritaria. Ojalá que así sea…

Por hoy, fue todo. Hasta la próxima…Dios mediante

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