Política Virtual

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LA MARRULLERÍA PEJISTA SALIÓ RASPADA 

POR: Cuauhtémoc Torres González 

A pesar de que el primer debate no tuvo las expectativas que del mismo se tenían y de que los expertos en la política nacional aseguraron haber visto sólo el triunfo de Ricardo Anaya en el debate celebrado la noche del pasado domingo entre los cinco aspirantes a la presidencia de la república, son muchas las personas que consideran (el que esto escribe, entre ellos) que cuatro –los más jóvenes, por cierto- fueron los ganadores en mayor, mediano o pequeño porcentaje, junto con los electores, de la mesa redonda televisiva que organizaron las autoridades del Instituto Nacional
Electoral –INE-.
Y es que la actuación del líder nacional de merolicos (AMLO, pues) dejó mucho qué desear, quizá por estrategia. Cierto es que sus cuatro adversarios se le fueron a la yugular, tal y como era de esperarse, pero sólo dos o tres respuestas ofreció a los tantos cuestionamientos que se le hicieron, quedándose callado cuando se le acusó de nepotismo, uso de avión privado durante su campaña y corrupción, en la que por cierto se vieron involucrados hace algún tiempo dos de sus más fieles escuderos: René Bejarano y Dolores Padierna, cuando los tres pertenecían al Partido de la Revolución Democrática –PRD-.
Desde el inicio de la controversia, López Obrador, confiado por encabezar las encuestas de las preferencias electorales y hasta ya sintiéndose jefe de la nación, se mostró tal y como ha sido a lo largo de sus más de doce años de campaña y sin trabajar: altivo, inmodesto, presuntuoso, orgulloso, altanero, arrogante, vanidoso, engreído, impertinente, jactancioso, fatuo, pedante y, en fin, todos los sinónimos habidos y por haber. ¡Ah!.. y hasta marrullero, porque es evidente que el compromiso que dice signará con la ciudadanía para realizar cada año un referédum, durante su potencial mandato, para que el pueblo decida si lo manda…a su rancho o le permite terminar su gestión, tendrá alguna cláusula con sus “letras
chiquitas”.
Su maravillosa y exagerada postura, empezó a cambiar en cuanto con severos ataques de sus adversarios le abordaron los delicados e íntimos temas de pretender celebrar –ya comop residente- una amnistía con la delincuencia y de mantener muy estructurado el nepotismo para beneficiar a sus hijos y demás familiares.
Realmente fue esto un “mazazo” el que Andrés Manuel recibió, pues la mente se le nubló y la verdad de las cosas tuvo tiempo de reponerse gracias a la distracción en que simultáneamente incurrieron los abanderados panista y priísta, enfrascándose en mutuos y desgastantes ataques, olvidándose de que su “presa” era el dueño de Morena.
La nota de color de la disputa verbal, indudablemente la dio el candidato independiente, considerado además delincuente electoral y gobernador del estado de Nuevo León, con licencia, Jaime Rodríguez “El Bronco”, cuando presentó su propuesta de amputarles las manos a los ladrones y de militarizar las escuelas del nivel medio superior.
De Margarita Zavala, la otra candidata independiente, es poco lo que aportó, pues desde antes de entrar al escenario de la controversia, ya arrastraba el lastre que significó la pésima actuación que tuvo su marido como presidente de la república, Felipe Calderón, lo que precisamente “El Bronco” le echó en cara. Anaya, por su parte, siguió con su enérgica estrategia de mostrarse crítico en contra del puntero López Obrador, al considerarse a la fecha el único capaz y seguro de derrotarlo en las urnas.
El Peje, como puntero en las preferencias electorales, se mostró firme en combatir la pobreza, la corrupción y la desigualdad social, cuidando caer en provocaciones y evitando responder las muchas preguntas incómodas que, evidentemente, lo dejaron mal parado ante una gran parte del país, algo que en su contra se pudiera reflejar en la votación del próximo primero de julio.
José Antonio Meade Kuribreña, por su parte, y mal posicionado en las encuestas, fue el que más ataques lanzó tanto en contra de AMLO como de Anaya, aunque desgraciadamente sin obtener las reacciones que esperaba.
Para el próximo debate, es obvio que los cinco candidatos habrán de modificar su estrategia y hasta es posible se esmeren más en su preparación, pues es indudable que los ataques se incrementarán. López Obrador, indudablemente que es el más obligado a superarse, pues al parecer decidió con indiferencia dejar de lado la preparación para el primer debate y determinó mejor dedicarse con su hijo menor a pegar estampillas en el álbum del Campeonato
Mundial de Futbol, pues confiado en ganar, le importó al parecer más aparecer en una escena de padre ejemplar y hogareño.
Por hoy, fue todo. Hasta la próxima…Dios mediante. Para quejas, sugerencias y hasta una que otra mentada…aguilaquecae_51@hotmail.com y aguilaquecae51@gmail.com

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