Males económicos del Capitalismo

0
342

POR: Hugo Ramírez Iracheta

LA ESPECULACIÓN económica es uno de los problemas de nuestra sociedad. Además, al modelo capitalista se le dio gran impulso y su política depredadora ha creado más conflictos y agravado los que ya existían.

No es de extrañar, entonces, que pese a los avances científicos y tecnológicos haya crecido la marginación de algunos sectores de la población. Siempre ha sido así desde la invención de la moneda. La Revolución industrial le dio mayor impulso a la avaricia humana.

El trueque, que consistía en el intercambio de productos, ciertamente era equitativo. Desde esos lejanos días, se han implantado diferentes modelos económicos y se han experimentado sus ventajas y desventajas. Las transacciones comerciales registraron un mayor beneficio para los ricos.

La especulación puede ser calificada de ilícita. Igual que el agio. Por desgracia, las leyes la permiten. Al agio, el neoliberalismo no sólo lo consiente, lo permite (lo practica la banca con demasiada liberalidad), sino que lo auspicia y protege. Quienes pierden son las clases media y baja.

Especular beneficia a quienes manejan la banca. Participan los fondos fiduciarios, el comercio monopólico (las tiendas de conveniencia y negocios de comida chatarra), entre otras muchas actividades. Son el ejemplo de comprar barato y vender con gran margen de provecho. Esto es usura, otro medio de especulación.

El conocimiento de las altas y bajas de precios es imprescindible para ganar al especular en la compra-venta. Esta práctica ha sido cuestionada por la sociedad, al igual que la usura. Es “legal” porque se legisló para que no fuera inmoral. Y la brecha entre pobres y ricos se hace mayor.

Sin embargo, no solamente es inmoral, aunque haya leyes que encubran esa acción. Existe otra situación. Los especuladores manipulan el mercado y

obligan a subir y bajar los precios a su antojo. Bajan los precios para comprar, suben para vender.

Quienes apoyan a la economía de libre mercado, eufemismo de capitalismo salvaje, esgrimen el pretexto de la inseguridad al invertir, cualquiera que sea la índole de la empresa. A la especulación se le considera una perversidad económica, la cual afecta a dueños de pequeños y medianos negocios.

Por negocio se entiende a los sistemas de producción, distribución y venta de bienes y servicios. El objetivo es satisfacer las necesidades de la sociedad. Es en la compra-venta donde aparece la especulación. La banca influye en fijar las tasas de interés para préstamos en la adquisición de terreno, casa, automóvil, artículos hogareños, ropa, etc.

Los bancos nunca pierden al prestar dinero. Si no paga el solicitante del crédito, lo paga el aval. Esto es agio “legaloide”. Pero no se puede dejar de vista que los bancos manipulan los hilos de las economías, así como el férreo sistema de cobranzas.

La agricultura es, tal vez, la actividad con mayor riesgo económico. Pero aunque el clima haya sido benévolo y se consiga una fructuosa cosecha, sólo las empresas que forman parte de los poderosos monopolios podrán tener grandes utilidades.

En el caso de quienes sembraron y cosecharon no obtienen los beneficios, los “coyotes”, que sobreviven en toda actividad donde el dinero cambia de manos, son los ganadores. La agricultura presenta un alto grado de riesgo, por lo cual no se invierte en la siembra. Sólo invierten al comprar cultivos listos para cosecharse.

Esta es una de las razones de la huida de los campesinos del campo. México, era un exportador de granos, ahora los compra a monopolios poseedores de los adelantos científicos y técnicos que casi aseguran su inversión. Además, su poderío económico les proporciona capacidad de absorber posibles pérdidas.

Y si alguien pregunta: “¿la especulación va a desaparecer?” la respuesta más cercana a la realidad es no. A menos que el hombre comprenda la urgencia

de organizarse, unirse y compartir. La aparición del COVID-19 pone en peligro la existencia de la vida socioeconómica tal como la conocemos.

Y sí, un virus amenaza con acabar la existencia del homo sapiens. Afecta a todas las economías del mundo. La explicación es simple. No hemos sabido compartir. El individualismo, la falta de empatía y solidaridad social aceleraron la caída del imperio capitalista, junto con sus víctimas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here