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¡HAGAMOS LIMPIEZA DE ALMA Y CORAZÓN!…

POR: Estrellita E. de la Torre Lomelí

Nuestra vida entera está llena de grandes momentos, algunos positivos y obvio otros negativos, que cada momento, cada detalle, cada triunfo, cada fracaso, cada decepción, engaño, tristeza, pérdida, alegría, orgullo, rencor, felicidad, vamos acumulando en nosotros mismos, en nuestros pensamientos y en nuestro corazón. Y estas cargas cada día se nos hacen más pesadas, sobre todo cuando vamos acumulando tantas cosas negativas, que esa pesadez incluso nos afecta y daña y no nos permite seguir adelante con nuestras vidas.

Nos enfrascamos tanto en situaciones pasadas que ya no vemos lo que llevamos recorrido, que ya no prestamos atención que el tiempo pasa y nosotros junto con él y vamos llevando a nuestro presente y a nuestro futuro, cosas que debemos dejar muy pero muy atrás. Que existieron circunstancias que no nos permiten seguir, y sobre todo no nos permitimos dejar de lado y continuar en nuestro recorrido.

Dicen que nada es eterno y quizá eso sea cierto, ya las relaciones no son tan duraderas como antaño, ya las emociones se basan en que tanto me das para darte lo mismo, ya nuestro mundo va cambiando aunque no mejorando, ya los amores duran un parpadeo, cada día el amor dura tan poco y las ganas de luchar por el otro ya no existen.

Nos damos cuenta que puede más una cara y un cuerpo lindo, que los más bellos sentimientos; cada día nos volvemos más agresivos y problemáticos, menos empáticos y más orgullosos, cada día menos románticos y más fríos. Total que todo a nuestro alrededor va cambiando y lo peor es que permitimos que todo eso cambie y no ponemos un alto a cosas que no nos agradan, no nos a sinceramos sobre lo que en verdad esperamos, queremos y deseamos.

Pero todo aquello que no nos agrada va haciendo mella en nuestras vidas, todo se va convirtiendo en una carga negativa y se va a cumulando en nuestro cuerpo, va llenando nuestras mentes y vaciando nuestras almas de lo verdaderamente importante.

Muchos de nosotros no logramos desechar aquello que nos hace daño, que nos perturba, que nos quita el sueño; a veces somos tan incapaces de alejarnos de amores que no funcionan, de aquellos que no nos son necesarios en nuestras vidas, nos volvemos tan débiles y vulnerables ante lo malo, o al temor a sentirnos solos o desplazados.

A veces conforme nuestra vida va llenándose de problemas, de cargas negativas; eso no nos permite percibir los buenos momentos, las mejores personas, el cariño sincero. Todo el pasado, aquellos recuerdos, o las personas que alguna vez lo fueron todo; tan sólo son eso, “recuerdos”, algo que ya fue y ya no será. Pero la vida nos sigue dando oportunidades, por eso aún seguimos aquí, vivos, respirando, aprendiendo, sembrando y cosechando.

Por eso creo que a veces es necesario hacer limpieza del corazón y del alma a profundidad, de pensamientos; vaciarnos por completo de las cargas negativas, tanto de momentos como de personas. A veces es bello recordar sobre lo bueno que alguna vez vivimos; pero cuando alguien se marchó, cuando alguna circunstancia ya pasó; es mejor sonreír por lo que ya fue y volver a dar paso firme a lo que vendrá. No dejemos que todo aquello siga caminando a nuestro lado, demos libertad a lo que vivimos. Como un ave enjaulada luchando por su libertad, dejemos la jaula abierta y desahoguémonos de aquello que no debe ser guardado, librémonos de odios, rencores, tristezas y dolores.

Demos gracias a Dios por estar vivos, por seguir aprendiendo tantas lecciones de vida, por seguir en nuestro andar. Sacudamos el polvo del pasado, limpiemos nuestras heridas, sanemos cada cicatriz que el pasado nos dejó.

Que el viento se lleve las cargas negativas, estamos conscientes que  no es nada bueno cargar con los malos sentimientos o pensamientos, sobre todo si eso no nos permite continuar. Agradezcamos a aquél que nos hirió porque hoy nos hizo más fuertes, porque ya no creemos en cuentos, porque ahora damos nuestros pasos con firmeza, veamos como lecciones todo lo malo que pudimos experimentar.

Sabemos que los recuerdos más dolorosos son aquellos que llevamos en el corazón, de aquellos que creímos que estarían con nosotros por el resto de nuestras vidas; pero vivamos cada dolor, cada lágrima, hagámonos amigas (os) de nuestros días de soledad; Los problemas del corazón son los más difícil de soltar eso es más que claro, eso es algo que nos lleva un poco más de tiempo el superarlo, porque no es tan fácil dejar de pensar en alguien que tanto se amó; pero tarde o temprano las cosas van pasando y el dolor va disminuyendo.

Hagamos limpieza profunda de corazón, de alma; quizá algún día no muy lejano ya nos encontremos preparados para hacer cambios, para recibir nuevos momentos, nuevos amores, nuevas lecciones, nuevas metas, nuevos sueños, nuevas ilusiones. El dolor tampoco es eterno, pero abramos nuestras emociones y sentimientos, no cerremos la puerta a nuevas posibilidades, a nuevas mejoras, no tengamos miedo a volver a sonreír, a llenarnos de alegría. No hay quinto malo dirían por ahí, cada momento nos da lecciones, cada persona nos regala nuevos capítulos, cada amor una historia.

Hagamos limpieza de alma, sacudamos el polvo de la tristeza, desechemos el dolor, alejemos el rencor, tiremos el odio, eliminemos todo lo negativo que hace pesada nuestra carga, vaciemos los bolsillos de cargas que nos perjudican. Aprendamos a vivir, disfrutemos de cada momento,  gocemos de cada experiencia, vamos a alegrarnos por lo que tenemos y por los que continúan con nosotros.

No enfoquemos nuestra vida en lo negativo, la vida es cómo queremos vivirla. Nadie es la herramienta de nuestra sonrisa, ni el latir de nuestro corazón, ni la medicina para nuestra alegría. La vida es cómo queremos vivirla.

Estamos conscientes que en este mundo nadie estamos exentos de problemas, de dolor; pero en nosotros está si nos quedamos en el funeral sintiéndonos terribles por lo que ya sucedió, de luto por algún mal amor o si nos vamos de fiesta, disfrutando por lo que estamos dispuestos a luchar, por lo positivo que deseamos conservar.

Por ahí leí esto que les comparto que es totalmente cierto:  “Ríe, baila, despéinate y deja que el viento mueva tus cabellos libremente, no vivas con el dolor llenándote el corazón, la vida es y será como tú la quieres”. ¡Así que a disfrutar y a despeinarnos se ha dicho!.

Y cómo cada viernes los invito a leerme en el Diario Digital e Impreso EXTRA de la Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).

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