Ilusiones

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POR: Hugo Ramírez Iracheta

Dicen que soy agnóstico. Y esa adjetivación no la niego ni la confirmo. Creo en las religiones humanísticas. Mi concepto de Dios es un mucho especulativo, influido por momentos de reflexión sobre si existirá algo después de la muerte; escuchar concepciones de las divinidades de otros credos y los momentos emocionales propios. Me gustan todas las religiones. Sin embargo, no acepto del todo a las instituciones religiosas y, en gran medida, el actuar de los dirigentes de todas las doctrinas. Al Papa Francisco lo admiro. Lo anterior es simplemente para presentar el último párrafo de la presentación del libro Dhammapada (Afirmaciones de Principios), que se adjudica a Buda: <>.

EN NUESTRO mundo existen muchas cosas malas, sobre todo aquellas que son producto del quehacer humano. La socioeconomía es una de ellas. El capitalismo pudo haber sido bueno, según la visión de Adam Smith. Por cierto, este personaje no inventó esa doctrina económica, sólo dio a conocer su funcionamiento y las posibilidades de que fuera un sistema justo para empresarios y trabajadores. El neoliberalismo es el eufemismo de capitalismo salvaje, denominado así porque es el más feroz depredador de la sociedad donde se aplica. Quien desee ser multimillonario debe carecer de escrúpulos y ser capaz de cometer toda clase de delitos, hasta de asesinar. Es fuente de riqueza para cualquiera, pero no de la de felicidad, por grande que sea la fortuna que se acumule. Asimismo, el neoliberalismo separa a las personas, inclusive a las familias. A las personas las vuelve individualistas y altamente competitivas. Así el individuo deja de ser un ciudadano y se convierte en un consumidor. En la mayoría de las veces de cosas que no necesita, pero que cree necesarias para trepar en la escala social. De las dos reflexiones anteriores derivan tres preguntas: ¿Nos hemos convertido en criaturas codiciosas, agresivas y violentas? ¿La empatía, la solidaridad social, la compasión y el amor han desaparecido de la mente humana? ¿La codicia cambió la actitud de cooperación humana por la necesidad de dominar a los demás?

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