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Harry, el príncipe que al seguir su corazón rompió el molde de su papá

(AGENCIAS) 30 de Marzo de 2021- El príncipe Harry decidió romper con el protocolo que por años siguió su papá, el príncipe Carlos, y en vez de elegir por esposa a una aristócrata que pudiera convertirse en una princesa perfecta, prefirió seguir su corazón.

Quizá por ello lleva varios años teniendo una relación complicada con su papá, quien por ejemplo, cuando decidió abandonar la monarquía se negaba a responder a sus llamadas telefónicas y sobre el que propio Harry declaró en la entrevista con Oprah que: “hay mucho trabajo que hacer allí. Me siento realmente decepcionado porque él ha pasado por algo similar».

Ya en la realeza británica había ocurrido que un rey (en este caso Eduardo VIII) decidió no sólo romper con el protocolo de tener que casarse con una mujer de su mismo estatus social; como se sabe, en junio de 1937 se convirtió en esposo de Wallis Simpson, una estadounidense que además de actriz se había divorciado dos veces y que de hecho, seguía casada con su segundo esposo cuando inició su romance con Eduardo.

Para ello tomó una muy fuerte decisión abdicar al trono y alejarse de la sociedad en la que creció para poder disfrutar su amor a manos llenas.

Sin embargo, su sobrino-nieto Carlos no siguió sus pasos. Carlos tuvo una novia a la que amó muchísimo: Camilla Parker, a quien conoció en 1970 cuando ésta tenía 23 años durante un partido de polo.

Camilla y Carlos son primos lejanos, así que la sangre aristócrata corre por sus venas, pero al parecer eso no fue suficiente para el príncipe, quien no se decidía a pedirle matrimonio, quizá en parte porque ella era católica y él, anglicano.

Además, se dice, la reina Isabel II nunca la vio con buenos ojos y al final, Carlos decidió seguir con el protocolo que se esperaba de él: casarse con la mujer perfecta para ser princesa y quizá reina, a pesar de que no la amara.

Así, Carlos se casó con Diana Spencer, una aristócrata que sí, realizó a la perfección el papel de princesa, a costa de su propia felicidad, pues siempre supo, muy en el fondo, que Carlos seguía amando a Camilla.

Años después, durante la famosa y polémica entrevista que concedió a Martin Bashir para la BBC declaró sin titubear: “Éramos tres en este matrimonio. Había demasiada gente”.

Al pasar del tiempo, su amor por Camilla siguió siendo más fuerte y real. Tanto así que contra de todo pronóstico y quizá ante la aún oposición de su mamá, luego de su divorcio de Diana y a ocho años de su muerte, por fin se casó con ella en 2005. Para entonces llevaban más de 30 años de romance.

Quizá si Carlos se hubiera casado con su amor verdadero desde el principio, hubiera evitado mucho dolor, tanto propio, como de su esposa y de su amada Camilla .

Su hijo mayor, el príncipe William decidió seguir los pasos de su papá; si bien se casó por amor con Kate Middleton y tomando en cuenta que ella no pertenece a la aristocracia británica, también es cierto que ha cumplido su papel de princesa consorte a la perfección: no se ha visto involucrada en polémicas, viste como dictan los protocolos reales.

Sin embargo, no ocurrió lo mismo con Harry, quien prefirió no seguir los pasos de su papá y su hermano. Aún siendo el consentido de la reina Isabel II, el príncipe decidió seguir su corazón y el resultado lo conocemos todos:

Se casó con una actriz estadounidense, divorciada, que desde su llegada a la familia real británica demostró que no iba a ser tan moldeable como las otras. De hecho, se dice, Harry protagonizó más de un pleito para defenderla siempre dejando claro que se tendría que hacer la voluntad de ella y no lo que dictara el protocolo.

¿Por qué no quiso hacer lo que se esperaba de él y prefirió abandonar la monarquía británica? “Lo que veía era que la historia se repetía”, contó a Oprah Winfrey en su polémica entrevista, donde aseguró que no estuvo de acuerdo de mantener una imagen de que todo estaba bien cuando era testigo de los ataques que ella recibía una y otra vez en redes sociales y que de alguna forma comparó con lo que vivió su mamá, Lady Diana, mientras estuvo viva: críticas, persecución de la prensa, rumores infundados.

“Cuando hablo de que la historia se repite, hablo de mi madre. Cuando puedes ver que algo sucede de cierto modo de la misma manera, cualquiera pediría ayuda”, contó Harry.

Y Meghan la pidió en varias ocasiones, agregó, pero la ayuda en realidad jamás llegó y la orden que recibió fue que “bajara la cabeza” y siguiera con su vida. “Volviendo a lo que me preguntabas —qué pensaría mi mamá de esto— creo que ella lo vio venir. Pero al final, lo único que ella querría es que fuéramos felices”. Y eso fue justo lo que hizo Harry, intentar cumplir el deseo de su mamá.

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