En nuestras manos está el poder frenar la Covid-19

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POR: Irma Bolívar Ayala

“La imaginación es la mitad de la enfermedad; la tranquilidad es la mitad del remedio; y la paciencia es el comienzo de la cura”, escribió el filósofo y médico persa de nombre Ibn Sina, a quien se le reconoce como el padre de la medicina moderna (980-1037).

A 8 meses de que en Coahuila se reportaran los primeros casos de pacientes con la Covid-19, la gente ya empieza a perder la paciencia por las medidas sanitarias que se implementaron para evitar el mayor número de contagios.

Los primeros meses, se instituye el confinamiento, “quédate en casa” era lógico, un coronavirus para todos desconocido, sin saber su comportamiento y el alcance de la propagación, así que los gobiernos anteponen la salud por encima de la economía, tal cual debe ser, pero nunca imaginaron que esta enfermedad se propagaría por más de 4 meses, no hay economía ni bolsillo que resista sin percibir dinero para poder adquirir el sustento diario.

Empieza poco a poco a reactivarse la economía, abrir centros de trabajo, solo había los llamados esenciales -distribuidores de alimentos, farmacias, bancos- entonces la movilidad volver a recobrar vida y con ello la confianza de la gente para transitar por la calle, lo que se convierte en insensatez, inconsciencia, la gente no mide las consecuencias de sus actos al reunirse entre amigos, realizar fiestas familiares sin importar las aglomeraciones, lo que provoca una explosión de casos activos al grato de saturar los hospitales públicos y privados.

Los medios de comunicación dan nota de lo peligroso y contagioso de la enfermedad, de la muerte de médicos y personal de enfermería que pierden la vida por estar en la primera línea del combate y la muerte de los primeros pacientes, pero eso no logra sensibilizar a la sociedad, muchos hacen caso omiso de las recomendaciones, aun cuando ya la gran mayoría de los habitantes conocen a un amigo, vecino o familiar contagiado y los muertos tienen nombre y apellido se siguen cometiendo actos irresponsables.

¿Qué tendría que suceder para darnos cuenta que la solución está en nuestras manos?, que los gobiernos sin nuestra colaboración le es imposible frenar la pandemia, existe una corresponsabilidad estrecha para evitar los múltiples contagios y disminuir lo más posible los estragos del Síndrome respiratorio agudo severo por coronavirus 2, que por sus síglas en inglés se le conoce como SARS CoV- 2.

El distanciamiento social, el uso adecuado del cubrebocas, lavarse con frecuencia las manos con agua y jabón o usar gel desinfectante, es un buen remedio, pero si creemos que a nosotros no nos va a pasar, que nosotros no vamos a infectar a nuestras familias, que los amigos no son foco de contagio, entonces en el pecado está la penitencia, esta penitencia que puede cobrar la vida de nuestros seres queridos o hasta la propia.

Ya lo declaró el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís, la región está en emergencia sanitaria, por lo tanto el Subcomité Técnico de La Laguna está en sesión permanente para tomar las medidas necesarias y urgentes que se vayan presentando según los acontecimientos.

Para darse una idea de la gravedad, solo en los primeros 10 días de noviembre se registraron en Coahuila 2,820 casos positivos con 253 decesos, de los cuales 84 muertos fueron solo de Torreón y mil 100 casos, eso son cifras oficiales, aunque la lista es más extensa debido a que hay muchos enfermos de coronavirus que no se realizan la prueba por falta de recursos económicos y por suerte en casa recuperan la salud.

La saturación de las camas-covid ha ocasionado la instalación del Hospital Móvil a un costado del Hospital General de Torreón, en la Academia de Policía se pusieron 60 camas de recuperación, 20 más en el Hospital Universitario para desfogar los hospitales.

Lo dijo Miguel Ángel Riquelme no se trata de poner más camas de terapia intensiva, sino lograr frenar la ola de contagios, que la ciudadanía tome consciencia y evite salir de sus casas a actos innecesarios y mucho menos realizar fiestas privadas, que mediante a decreto en estos momentos quedan prohibidas.

Riquelme Solís reiteró que éste y los demás Subcomités del Estado seguirán alertas para evitar la movilidad y establecer con mayor dureza los protocolos que

se requieren para enfrentar las actividades económicas, culturales, deportivas y, cuando sea necesario, las educativas.

Como dijo el doctor Sina, hay que tener imaginación para ser amigables con nuestra familia y sobrellevar el proceso de la pandemia, tranquilidad para que la espera de la llegada de la vacuna sea leve y mucha paciencia, porque esto va para largo.

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