¡El que no arriesga no gana!…

0
1584

POR: Estrellita de la Torre Lomelí


En esta vida no existe la perfección, las buenas relaciones, lo simple, lo tranquilo, ¡NO!; en esta vida todo viene en grandes dosis, en ocasiones todo se complica, la imperfección siempre es latente, las relaciones viven un estira y afloja y las situaciones van de mal en peor y la vida misma la vemos convertida en una zona de desaciertos, obstáculos y barreras.

Pero a pesar de todo aquello que podríamos pasar en el transcurso de nuestras vidas es que venimos justamente a ella a disfrutarla cada día, a vivir cada minuto como si fuera el último, aunque en ocasiones nos ponga con las emociones de cabeza y los sentimientos a flor de piel y nos envuelva en tristezas, llantos, incertidumbres, soledades, vacíos, dolores, de cantidad de situaciones que sentimos nos va poco a poco ahogando el alma y aprisionando el corazón.

Creo que la mayoría de nosotros hemos sufrido o hemos tenido que poner todo nuestro empeño para salir airoso de alguna situación, para alcanzar algo, para ganar. La verdad es que nada en esta vida se nos pone en bandeja de plata, todo lleva aunque sea un mínimo esfuerzo de nuestra parte.

Debemos ser de esas personas que están dispuestas a alcanzar nuestros verdaderos sueños, a superar los obstáculos, a cerrar ciclos, a cruzar nuestras metas, a luchar por alguien.

Hay que recordar que las personas cobardes no disfrutan al máximo su existencia, se rinden fácilmente ante cualquier lucha, ante cualquier duda, ante alguna inquietud, crítica, chisme, comentario, una mala respuesta; las personas cobardes se alejan antes de iniciar, pierden con gran facilidad, sin haber dado batalla. Pero a veces eso es sinónimo de debilidad, desinterés, o apatía.

Y como en todo, en el tema del amor también se trata de vivir con valentía, debemos apostar por alguien, en querer estar bien con alguien y sobre todo en luchar por ese alguien. Todos al menos alguna vez en la vida, debemos de jugarnos nuestro amor, sin importar distancias, edades, el qué dirán, status social, religión; cuando alguien ha robado nuestra mirada y poco a poco nos va robando el corazón, debemos saber en ese momento que a veces es bueno arriesgarse por un gran amor, que no existe nada ni nadie que deba impedir nuestra verdadera felicidad. Sobre todo que nadie debe evitar que podamos ser valientes, porque esos amores cobardes, ni siquiera a buenos amores llegan.

Las excusas ante cualquier obstáculo, ante el amor siempre salen sobrando; cuando existe amor siempre existirá la manera de ganar. La mayoría de las cosas que no logramos hacer, no es por dificultades; sino por cobardía a enfrentarnos a algo, por el miedo que nos causa entregarnos de más y no nos damos cuenta que venimos a este mundo a darnos al máximo, a esforzarnos mucho más.

La verdad es que ya en estos tiempos el querer luchar por alguien no es enfrentarnos en una guerra sin cuartel, ni matar dragones, ni escalar torres altas, así que debemos de tener muy en claro que existen muchísimas oportunidades para poder alcanzar lo que queremos, para dar lo mejor de nosotros, para tener la mejor de las oportunidades para conseguir algo, debemos darnos cuenta que ir tras lo que queremos tan sólo requiere un acto de heroísmo. En donde como personas valientes debemos sencillamente tan solo estar conscientes de lo que verdaderamente queremos, sin dañar a los demás, sin trabas, sin engaños, sin hipocresías; debemos ser sinceros a lo que realmente queremos y sentimos.

Pero nos damos cuenta que la mayoría de las cosas que no hacemos no es por dificultades que se nos presenten, ni por miedo; la verdad es que es por falta de amor. El que verdaderamente ama, las cosas le parecen tan sencillas, así tenga que enfrentar mil situaciones, el verdadero amor lucha, ambiciona, sueña, alcanza, perdona, crea, transforma.

Pero cuando el amor es real, la cobardía no tiene cabida en ese lugar. Estaba leyendo un texto en las benditas redes sociales en donde decía que si lo pensamos bien, muchos dolores de cabeza podemos evitar saliendo con algún valiente; porque esas personas están llenos de arañazos y cicatrices, aunque no se vean, que son personas que se la juegan por lo que verdaderamente les importa y que nada les impide aprovechar las oportunidades y pelear al máximo por lo que aman.

Así que amigos, la valentía debe ser parte de nosotros; arriesguémonos por lo que de verdad nos importa, a veces dejamos ir las oportunidades por temor a fracasar; pero hay momentos, sentimientos, personas, que valen la vida, que valen cualquier riesgo.

Y cómo dicen por ahí: “El que no arriesga, no gana”…

Los invito a leerme en el Diario Digital e Impreso EXTRA de la Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (Escritor).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here