El casino desde el que un tirador asesinó a 58 personas en 2017 se hará cargo de la indemnización a los afectados

0
358

(AGENCIAS)

04 de Octubre de 2019.- Dos años después de la terrible matanza de Las Vegas, la peor en la historia moderna de Estados Unidos, habrá compensación millonaria para las víctimas. De acuerdo a los abogados de los casi 2.500 afectados, el acuerdo extrajudicial estará entre los 735 y los 800 millones de dólares que pagará MGM resorts, el dueño del casino desde el que un tirador acabó con la vida de 58 personas el 1 de octubre de 2017.

Aquella noche, miles de personas se congregaron al sur del Strip de Las Vegas para asistir al Route 91 Harvest Music Festival, una cita para amantes de la música country. Stephen Paddock, de 64 años, aprovechó la multitud y su ubicación para abrir fuego desde una habitación del Mandalay Bay, justo en frente del concierto. Además de los 58 muertos, hirió a otras 422 personas, algunas de gravedad.

MGM Resorts International, dueña del Mandalay Bay y de los terrenos donde se celebró el festival, se ha comprometido a indemnizar a las víctimas, una cantidad que variará en función del número de beneficiarios de la demanda colectiva, según el comunicado difundido por la firma de abogados de Las Vegas Eglet Adams.

También explicaron que los seguros de MGM cubrirán un total de 735 millones de dólares, y que la propia empresa de casinos podría completar el resto de la cantidad, hasta los 800 millones, en caso de que fuera necesario. Jim Murren, presidente y CEO de MGM Resorts, indicó que su objetivo «ha sido siempre resolver estos asuntos para que nuestra comunidad y sus familias puedan comenzar con el proceso de recuperación. Este es un acuerdo que confiábamos que fuera posible desde hace tiempo».

MGM tenía a Paddock en su lista de clientes habituales, un jubilado rico, jugador compulsivo y solitario ciudadano de Mesquite, una pequeña localidad al este de Nevada. De hecho, el casino le regaló varias noches en una suite en el piso 32, desde donde comenzó a abrir fuego a las 10:05 de la noche de un domingo, equipado con 23 armas. En el coche se dejó 1.600 balas más y varios kilos de explosivos.

Se cree que Paddock rompió dos de las ventanas de la suite con un martillo y que a partir de ahí fue cambiando de armas hasta descargar miles de balas sobre los 22.000 asistentes al Route 91, una cita anual que suele agotar las entradas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here