Dos Héroes Laguneros de la Aviación

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Por: Fernando Rangel de León

El 7 de junio de 1939, a la edad de 38 años, murió en el Rio Potomac, en Washington, D.C., Francisco Sarabia Tinoco, a unos minutos de haber despegado en su avión “El Conquistador del Cielo”, en las orillas de ese rio, con destino a su natal ciudad Lerdo, Durango; después de una meteórica y brillante carrera en la aviación; por lo que se están conmemorando 80 años de ese trágico acontecimiento.

“El Aguilucho de Lerdo”, puso a México en lo más alto de la aviación, al haber implantado record de vuelos de la Ciudad de México a Nueva York, de 10 horas 43 minutos; y Los Ángeles-Ciudad de México; realizado proezas de velocidad; por eso se le considera pionero de la aviación mexicana.

Cliserio Reyes Guerrero, fue un humilde campesino del Ejido Florencia, municipio de Francisco I. Madero, Coahuila, que en su afán de volar; el 9 de octubre de 1950, en una de las vueltas de un avión de Líneas Aéreas Mexicanas, en la pista del aeropuerto de Torreón, con destino a la Ciudad de México, se trepó al estabilizador trasero derecho, se tendió cerca del fuselaje agarrándose fuertemente con sus manos y los brazos hasta sus axilas; y después de media hora de vuelo, a una altura de 11 mil pies y una velocidad de 300 kilómetros por hora, el piloto sintió una leve descomposición de la carga del lado derecho del timón; por lo que tuvo que regresar a la pista, en donde el personal detuvo a Cliserio.

“El Ícaro Lagunero”, titiritando de frio y con la camisa hecha harapos, solo con las mangas, fue detenido y llevado a la cárcel por el delito de ataques a las vías generales de comunicación, por haber puesto en peligro la vida de los pasajeros y de la tripulación; pero gracias a la petición de mucha gente obtuvo su libertad; y lo vinieron becando para que estudiara aviación; habiéndose recibido de piloto aviador y emprendido la actividad de vuelos aéreos en Chiapas, en donde falleció.

Estos dos laguneros son algunos de los que nos deben de servir de ejemplo de tenacidad y de lucha; y de que cuando “se quiere, se puede”.

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