Contrapunto

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POR: Hugo Ramírez Iracheta

CON UN conocimiento sobre el hombre como el de los filósofos de la “Edad de oro” de Grecia, o los sabios del Renacimiento, los textos de Erich Fromm contienen un gran idealismo a la vez que expresan una utopía de lo que él esperaba en el futuro para el ser humano.

Sin embargo, en ocasiones hay desesperanza. En su libro “Psicoanálisis y Religión, en el segundo párrafo del Capítulo 1 “El problema”, escribe: <Pero al mirarse , (el homo sapiens) ¿Que puede decir?¿Se ha acercado a la realización de otro de los sueños de la humanidad, el de la perfección del hombre?¿Del hombre que ame a su prójimo, que haga justicia, que diga la verdad y se dé cuenta de lo que potencialmente es; la imagen de Dios?.

Desgraciadamente esta perspectiva utópica se ha ido desvaneciendo. La empatía y el sentido de solidaridad desaparecen lentamente pues la actitud del hombre tiende cada día hacia el egocentrismo y olvida su humanismo. El neoliberalismo, un eufemismo para capitalismo salvaje, un sistema socioeconómico explotador que para obtener las mayores ganancias no le importa el extermino de niños, mujeres, hombres y ancianos. Lo hace con armamento militar o estrangulando las posibilidades de supervivencia llevando a sociedades enteras a la pobreza donde mueren por enfermedad o a la miseria donde la inanición mata miles de personas al día.

El propio Fromm en el tercer párrafo del capítulo ya citado expone: <Formular esta pregunta resulta embarazoso, ya que la respuesta es tan penosamente clara. Mientras hemos creado cosas maravillosas, no hemos sabido hacer de nosotros seres para quienes este tremendo esfuerzo valiera la pena».

Esta ansia no está impulsada por la supervivencia, sino por la avaricia y codicia. Tener y acumular riquezas se ha convertido en el hábito de toda la gente porque imita a los billonarios que poco les importa la vida humana.

Y uno de los recursos más utilizados son los medios de comunicación masiva. Los hombres de gran poder político los utilizan para imponer ideas que les convengan para explotar a las sociedades. Al igual los políticos que hacen de ellos su arma para mantenerse en el poder y robar el erario público y las riquezas naturales de su nación.

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