Contrapunto

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POR: Hugo Ramírez Iracheta 

HAY ENEMIGOS declarados, desconocidos, encubiertos en la clandestinidad y otros aquienes solamente desean se les permita estar cerca del poder. Pero todos son sumamente peligrosos. En la política reza un refrán: “El hombre sin enemigos, es porque carece de ideales políticos”. El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene muchos adversarios.

A la mayoría de sus antagonistas les disgusta su filiación de izquierda. Esto es secundario. Lo que les molesta es su llegada al puesto político más alto de la nación que le permite aplicar sus creencias ideológicas. Una muy rechazada y que perjudicará a un pequeño sector de la población, pero brindará grandes beneficios a más del 70 por ciento de la población, es el de la justicia social a través del combate a la corrupción.

Este concepto en su más simple acepción se refiere a que los pobres tengan buen salario

(suficiente para satisfacer las necesidades de una familia de cinco miembros); acceso a la educación (un pueblo sin educación es manipulable); a la medicina (estar sano es un derecho humano); techo, alimentación y esparcimiento.

Hay cientos de miles que carecen de todo lo mencionado y mueren de enfermedades provocadas por desnutrición y la falta de atención médica y medicamentos. Mientras, unos cientos de familias de la élite social gastan en un día lo que sostendría precariamente a una familia en un año o más años. Esta injusticia es la que AMLO quiere acabar y hacer realidad que todo mexicano pueda tener una vida humanamente íntegra.

Para convertir ese sueño en realidad, el presidente López Obrador requiere hacer cambios estructurales en la economía nacional. Sin embargo, tal como lo ha dicho en muchas ocasiones, necesita apoyo para llevar a cabo sus proyectos. “Sin el pueblo no soy nada”, asegura reiteradamente.

La clase media, tiene un peso considerable en la socioeconomía del país, y por lo tanto gran influencia

en las decisiones políticas-económicas del futuro de la nación. Una gran parte de ese sector de la población respalda a AMLO. Si mantiene su apoyo, a sus políticas humanistas, ganará mucho México. Será un país con menos pobreza.

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