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A tres años de tu partida

POR: Estrellita de la Torre Lomelí

Hoy quiero dedicar esta columna a alguien que aunque no está físicamente, sus recuerdos continúan formando parte de mi vida, alguien de quien aprendí tanto: mi Señor Padre René de la Torre Rodríguez, fundador del periódico y Diario Digital EXTRA de La Laguna.

Creo que en ocasiones los sentimientos se apoderan de nosotros y se transforman en lluvia brotando por los ojos, en un huracán que va arrasando todo a su paso, aunque a veces es necesario expresarnos y sacar todo aquello que llevamos clavado en el alma, cual puñal atravesando nuestro cuerpo.

Sabemos que en ocasiones ese espíritu de fortaleza que crees tener, va poco a poco decayendo y ese cúmulo de emociones va atormentando y sale a relucir, aunque se hace un esfuerzo enorme por continuar, por levantarse en pie de lucha; al final las emociones nos van ganando y nos tumban.

Este 13 de abril, se cumplieron 3 años desde que tú alma abandonó el mundo terrenal para acudir al llamado del Creador, y he de decir que aunque van transcurriendo los días; el extrañar y tenerte presente en la memoria sigue intacto como el primer día en que partiste.

A veces es difícil continuar, estar sin tu calidez, tu sabiduría, cada enseñanza, tus muestras de apoyo y solidaridad para quienes te rodeaban. Es tan duro llegar a un lugar tan lleno de ti, tan lleno de esperanza, fe y sueños, en donde muchos quedaron flotando en el viento.

Creo que cada pérdida es tan dura, sobre todo de expresar todo aquello que llevamos dentro y el dejarlas salir, te ganan las emociones que se van acumulando en los ojos y se ven reflejan en el alma.

Creo que quienes te conocieron, tienen buenos recuerdos de ti, la verdad es, qué poder decir de ti un hombre excepcional, entregado, responsable y con ese toque de profesionalismo que siempre llevaste en tus venas.

Un gran reportero de la vieja guardia, autodidacta, siempre creando, disfrutando el noble oficio del periodismo aún en esos días que no te sentías bien, un asiduo trabajador entregado a su profesión.

Durante todo el tiempo que trabajamos juntos, aprendí tanto de ti; mi recorrido por el mundo de las letras es gracias a ti, tu forma de explicarme, tus lecciones, incluso tus exámenes sorpresa de ortografía y redacción, por ti conocí el bendito arte de escribir y las nociones sobre el periodismo.

Hay tantos recuerdos girando en mi cabeza de ti, tantos momentos felices que compartimos, lo que más llevo presente es cuando me dictabas tu columna “Sal y Pimienta”, yo me sentía la gárgola del monje loco, queriendo adivinar lo que querías expresar y te causaba gracia, porque nunca le atiné.

Hasta hace unos años, supe que también te gustaba escribir poesía; ya sé de donde nació mi gusto por escribir, es algo que llevo en la sangre.

Y qué decir de esos días que surgía el periodista que habitaba en ti y lo utilizabas conmigo, queriendo saber más de mí, mi futuro y mis planes de vida y nuestros sábados familiares de desayuno no podían faltar y esa frase tuya tan peculiar en la oficina: “Lento muy lento”, cuando necesitabas algo.

La verdad es que llevo tantos recuerdos tuyos grabados y trabajando a tu lado; muchos recuerdos más. Creo que aunque pase el tiempo, nunca dejas de extrañar y necesitar a alguien que formó parte importante en tu vida y con quien tuviste grandes lazos, nosotros no sólo padre e hija, sino de jefe y trabajador.

Ya han pasado tres años, pero tu esencia sigue habitando ese lugar que te llenaba de sueños e ilusiones, de compromiso, entrega y lucha.

Estar sin mis padres, en quien apoyarme, con quien acudir y estar; creo que es una de las pérdidas más difíciles que hay que sobrellevar.

Y bueno cómo dicen, la vida sigue y nosotros con ella, sólo queda mantenerlos siempre en nuestro corazón y en nuestra memoria a quienes ya no están con nosotros…

Y cómo decía mi señor padre: ES TODO POR HOY pero aquí nos seguiremos leyendo si Dios quiere en este mismo espacio…Aaaabbbuuurrr.

Los invito a leerme en el Diario Digital e Impreso EXTRA de la Laguna y en mi página de Facebook: Estrellas en el Cielo (ESCRITOR).

¿A dónde vamos a parar?

POR: Estrellita de la Torre Lomelí

¿A dónde vamos a parar?, diría Marco Antonio Solís… Creo que en estos tiempos en los que muchos denominan como vida moderna, donde muchas cosas y situaciones, ya quedaron muy pero muy en el pasado, como: La educación, los valores, la atención, el apoyo, la empatía, la honestidad, el respeto, la tolerancia, la solidaridad, la generosidad, la bondad, la humildad y la moral.

Hoy nos estamos dando cuenta, como han ido devaluándose poco a poco los valores y las buenas costumbres. Creo que hoy por hoy, nuestros jóvenes y niños han ido tomando modismos que no deberían y en muchos casos en mi opinión personal, todo se viene dando debido a la falta de educación, a que no hemos podido tomar las riendas como padres.

Tanto los tiempos que hemos estado viviendo, la falta de tiempo de algunos padres, la falta de tacto, de comunicación, incluso el abandono, las separaciones, los divorcios, nuevas ideologías, la tecnología y tantas redes sociales que se nos presentan y sobre todo las nuevas generaciones a quienes muchos de nuestros hijos siguen como ejemplo a seguir; todo esto ha ido dañando sobremanera a nuestros hijos y sobre todo a nosotros como figuras de imposición.

Hay que darnos cuenta que nunca es tarde para comenzar, para volver a encaminar, para enderezar el árbol caído; antes de que sea tarde. Hoy es momento de tomar nuestros papeles como padres y aplicarnos un poco más, hay que tomar nuestro lugar; hemos visto que a través de las redes tantos jóvenes y niños van siguiendo actitudes que están afectándolos y no sólo a ellos sino a nosotros como padres, creo que muchos ya no ven a sus padres como símbolo de autoridad, confianza, disciplina y respeto.

Es por eso que hoy tantos jóvenes y niños van decayendo, otros van siguiendo malos caminos, hoy nuestra juventud ya no disfruta sanamente, ya no vive como debería, su sensibilidad va decayendo y la empatía se ha ido marchando.

Creo cómo padres vamos observando todas las malas decisiones que nuestros hijos van tomando, que quizá no saben diferenciar entre lo bueno y lo malo o no quieren darse cuenta, que van mal encaminados y cometen errores que pueden costarles su futuro, su integridad e incluso hasta la vida.

Es triste darnos cuenta ver todas las cosas negativas que se comparte a través de las redes sociales, y que para muchos de nuestros jóvenes y niños sean temas sin relevancia y graciosos. Entonces me pregunto: ¿Dónde quedaron los valores?, ¿dónde están los padres?, ¿Qué estamos inculcando a la juventud?, ¿dónde quedó la empatía?.

La verdad es que existen tantas preguntas a nuestro alrededor al ver las reacciones que muchas publicaciones causan a nuestra juventud cuando estos son cosas negativas, que en ocasiones afectan hasta terceras personas, que muchos comparten de nueva cuenta como si fueran temas graciosos y no ven que tanto afectan a los demás; vemos que no existe conciencia, ni sentimientos.

Es por eso Padres, y hablo como tal; hay que darnos el tiempo, el espacio para ver que ven nuestros hijos en las redes sociales, que tipo de personas siguen, que comparten, que tipo de amistades tienen; porque aunque nos parezcan cosas insignificantes e irrelevantes; también ahí nos damos cuenta que tipo de hijos estamos criando. Hay que saber educar hijos de provecho, de bien, conscientes, maduros, respetuosos, con valores; que puedan darse cuenta en que afectan las cosas negativas de los demás y que no alienten a lo malo, sino al contrario que puedan darse cuenta del daño que puedan causar… Se los dejo de tarea!.

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MAMÁ POLA… ¡Esto no es un adiós, sino un hasta pronto!…

Hoy voy a dedicar mi columna a una persona muy especial, que me dio tanto en la vida y no sólo a mí, sino a quienes tuvimos la enorme fortuna de ser parte de su familia y de su vida. La verdad creo que nadie estamos preparados para las despedidas, es tan difícil dejar ir a las personas, aún cuando son mayores, estén enfermos, etc., aunque estemos conscientes que así será o es el ciclo de la vida y nadie seremos eternos, es imposible asimilar que ya no volverás a ver a alguien, por más que te digan que está descansando y ha partido a un mejor lugar.

Hay pérdidas que duelen tan profundamente en el alma y que calan hasta los huesos, que se llevan una parte de nosotros y sabemos que nada será igual sin ellos, sin su presencia, sus risas, sus sueños, sus consejos y esa chispa de gracia que los hace tan especiales.

Hace un par de días partió de este mundo terrenal Apolonia Parras Ramírez o Mamá Pola, como cariñosamente le llamábamos todos, partió a un día de cumplir sus 89 años de edad, y la verdad duele su partida, no sólo fue mi abuelita; sino que durante toda mi vida siempre fuimos vecinas y quedan tantos recuerdos de ella, tantas anécdotas que vivirán en nuestra memoria y en los corazones de quienes tuvimos la dicha de ser parte de ella y de convivir en su andar.

Mamá Pola, siempre tan ocurrente y siguiendo los chistes y bromas que le hacían sus hijos y nietos y demás; siendo madre de 11 hijos, tuvo cantidad de familia que la acompañó en el trayecto de su vida.

Es tan fácil recordar cada momento a su lado y sus pláticas tan llenas de sabor y eternas; cómo cuando conoció a Pancho Villa, le encantaba recordar sus anécdotas y le brillaban sus ojitos, cuándo le preguntaban sobre su juventud, el tiempo en que conoció a Pancho Villa, eran detalles y cosas que ella llevaba tan claras en su memoria.

Y cómo olvidar algunos de sus cumpleaños que se le festejó a lo grande, rodeada de toda su familia que llenábamos un salón entero y en un par de ocasiones le llevaron un bailarín, que aunque algo apenada, no dejaba de disfrutar el momento y siempre hacía bromas con respecto a quiénes le bailaban.

Mamá Pola, una mujer que dio mucho por cada uno de sus hijos, nietos y demás familiares, siempre al pendiente de todos cuando pudo, le encantaba viajar, iba y venía a placer de todos lados, visitó tantos lugares. Que poder decir de esa mujer morenita, de ojos entrañables, mirada profunda y brazos siempre abiertos para quienes lo necesitaban. Al paso del tiempo, siendo alguien que contaba con una gran familia, le gustaba que todos fueran de visita a su hogar, y preguntaba siempre por quienes llegan a faltar, pero siempre rodeada y es de esperarse, tan amada por su gran forma de ser.

Hoy en estos tiempos de redes sociales, en los que todo mundo acudía de la mano con su celular a su casa, preguntaba que veías o de que reías para que le mostraras, y cómo olvidar también sus

bromas cuando le mostrabas videos de chicos guapos (aunque pobrecitos ya que carecían de ropa, jajajajaja).

Tan difícil olvidar que también a Polita le gustaba la cerveza, cómo poder decir que no al enfrentarse a una de ellas y qué decir cuando eran las llamadas micheladas a quienes ella nombraba chimeladas que le parecían tan deliciosas y hubo un tiempo en que decía que cuando fueran de visita le llevaran una chimelada, jamás decía que no a una salida, una comida, una reunión, un viaje.

Polita siempre se caracterizó por ser una mujer fuerte, madrugadora, platicadora a más no poder, y pensándolo bien nunca la vi molesta o enojada o si alguna vez lo estuvo no lo parecía, ya que siempre llevaba una paz y una tranquilidad guardada en los bolsillos y una sonrisa que esbozaba con cada visita que llegaba.

Si!, es tan fácil hablar de todo lo que hizo, que logró, que vivió y del gran amor del que siempre vivió rodeada y que expresaba a pesar de los problemas que pudieran presentarse.

Y yo viviendo toda mi vida al lado suyo, cómo dejar de pensar en sus días en los que la costura era parte de sus actividades recreativas, creo que en lo que fue mi niñez y parte de mi juventud, era quien hacía cada uno de mis vestidos, también recuerdo que cuando fui a la secundaria formé parte del taller de Corte y Confección, que jamás pude aprender nada, ya que era Mamá Pola la que me terminó cada uno de mis trabajos requeridos.

Y quien puede olvidar sus típicos desayunos de pan y café tan de madrugada cuando vivía Papá Güero, que siendo vecinos nos hablaban para hacerles compañía para desayunar y jamás podían recibir un no como respuesta.

La verdad es que fueron tantos y tantos momentos tan bellos a su lado, eran tan fácil disfrutar su compañía, saborear sus pláticas y reír con sus ocurrencias. Es tan corto este espacio y son tan largos los recuerdos.

Despedirse no es nada sencillo, y más cuando alguien formó parte directa de tu vida, de tu crecimiento. Mamá Pola, te extrañaremos cómo no tienes idea, mi vecinita de toda mi vida; gracias por tanto, y por todo el amor que pudiste darnos a cada uno de los que formamos parte de la familia LOMELÍ, pero la verdad es que, ¡este no es un adiós, sino hasta pronto!… (QEPD POLITA).

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¡Inicia un nuevo año y con él nuevos sueños!…

POR: Estrellita de la Torre Lomelí

Inició un nuevo año, un 2021 con energía renovada, con más sentimientos, emociones, metas, sueños que esperamos en este año si puedan ser cumplidos.

Hoy damos cabida a un año que deseamos pueda ser más esperanzador y menos caótico que el año que recién terminó. Pero también inició un año en donde continúa el miedo, donde la pandemia sigue luciéndose y donde nuestro ritmo de vida dio un giro por completo, donde se supone debemos llevar una nueva forma de vida y sobre todo de cuidados.

Y claro como cada año es normal, formatear ese disco duro que llevamos en la cabeza y volver a llenarlo de cosas positivas que puedan llevarse a cabo. Para muchos será un mejor año, para muchos otros, será solo la continuidad de todo lo que llevamos cargando, de todos esos sueños que se quedaron varados, de toda la lluvia de emociones que traemos a cuestas, de un futuro incierto, de sentimientos naufragando, de tormentas que nos vienen cada día sacudiendo.

Pero lo más importante de un nuevo comienzo, es tratar de mejorar, de sacudirnos todo aquello que duele y no nos deja avanzar, de soltar aquello que no desea ser sujetado, de correr detrás de quien no quiere ser alcanzado.

¡Sí!, a veces tomar decisiones cuesta trabajo, sobre todo el soltar emociones que con el tiempo se han hecho más fuertes; pero a veces la vida no puede darnos todo lo que deseamos o necesitamos, a veces la vida no es tan generosa, pero solo nos queda tratar de ser menos soñadores y más realistas, menos pesimistas y más fuertes.

Claro que cualquier inicio implica temores y se percibe tan incierto y desalentador, y más cuando vienes con tantas cargas, pesadumbre, inquietudes, frustraciones, tristeza y dolor; pero la vida nunca será fácil y lo más importante siempre será la manera en que la enfrentemos y sobre todo hoy nos queda el hecho de agradecer que estamos, que seguimos en este camino llamada vida, hoy debemos agradecer que continuamos a pesar de haber terminado con un año duro, donde existieron tantas pérdidas y que seguimos en la lucha por seguir aquí.

¡Sí!, las cosas no son a veces como desearíamos y hemos soñado; y es en este tipo de situaciones que podemos replantearnos donde estamos parados y hacia dónde vamos, que cosas debemos sujetar y de que otras soltarnos, que sueños pueden ser cumplidos y de que otros alejarnos.

A veces es necesario sacar todo lo que nos comprime el alma, es válido lamentarse, llorar, detenernos y pensar, pero también en ocasiones hay que saber si seguimos por donde mismo o ya es cuestión de otras direcciones tomar, de volver a comenzar, de tratar de ser mejores personas, de buscar un poco de felicidad, de dejar las tormentas y hacer que el sol vuelva a brillar.

Todo gran cambio, se hace con paciencia, fe y esperanza; todo se hace poco a poco para que valga la pena y no se vuelve algo efímero. Por ahí leí una frase que me encantó que dice: “Nadie puede volver atrás y comenzar de nuevo, pero cualquier puede comenzar hoy mismo y hacer un nuevo final” (María Robinson)… Y le doy la razón, por más deseos que tengamos nadie puede regresar el tiempo, seguir soñando con lo que ya se fue, esperanzados con el ayer y seguir detenidos por algo que ya no es; pero sí, podemos retomar las riendas de nuestras vidas, continuar y volver a forjarnos nuevas metas y sueños, a crearnos un nuevo mundo de posibilidades, tratar de hacer las cosas lo mejor posible, de aprender de nuestros errores y de estar conscientes de nuestras fallas y equivocaciones, para así tratar de dar nueva forma a nuestro andar, para tratar de enmendar situaciones, de ser mucho mejores y nuestra vida tratar de restablecer.

¡Sí!, ya dio inicio un nuevo año, y con él, muchos venimos cargando las nostalgias de un pasado, recuerdos, tristeza y errores que nos han costado demasiado; pero hoy solo nos queda la dicha de seguir vivos, la fortuna de haber disfrutado cosas buenas, bellos momentos, excelentes personas, aunque el final no haya sido cómo se quisiera; pero todo es aprendizaje y nos queda el saber que lo vivimos y no cometer nada de lo mismo.

Inició un nuevo año y con él nuevas promesas nos hemos propuesto y el buen resultado de ello, será que tanto lo deseamos.

Feliz Año Nuevo a todos ustedes, que este año sea muchísimo mejor y sobre todo recuerden: ¡La pandemia no ha terminado, así que hay que seguir cuidándonos!. Y cómo decía mi señor Padre (qepd): ES TODO POR HOY, pero aquí nos seguiremos leyendo si Dios quiere, Aaabbburuuuurr…..

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¡INFIDELIDAD… Caras vemos, chats nos sabemos!…

POR: Estrellita de la Torre Lomelí

Hoy les hablaré sobre la infidelidad a través de las redes sociales, creo que hoy en día es un tema que se ha convertido en el pan nuestro de cada día.

Para comenzar iniciaré con su significado, ¿qué es la infidelidad?: Esta se refiere a las relaciones afectuosas del tipo romántico, a corto o largo plazo, establecidas con personas distintas del vínculo oficial y con ello se refiere ya sea durante el noviazgo, matrimonio o unión libre. Pero hoy en día lo más visto es el engaño virtual.

Creo que es bueno saber que el hecho de no tener un papel firmado con tu pareja, no quiere decir que no exista vínculo alguno; creo que cuando se decide estar con una persona se debería renunciar al resto.

Y lo peor de los casos es que en estos tiempos, las infidelidades también pueden darse a través de las redes sociales, hoy es para muchos tan normal que aún teniendo pareja, flirtes con alguien más. Pero saben esto por lo regular sucede cuando quizá ya no estás satisfecho con quien estés, que el amor ya se haya terminado, en fin que existe una infinidad de motivos por los cuáles hayas decidido coquetear con alguien más o estés engañando a la persona con la que se supone llevas alguna relación.

Y claro es normal saber que cada cabeza es un mundo y todos diferimos en nuestra forma de pensar, porque para muchos es tan divertido llevar una doble vida y con ello son personas de doble moral, haciendo creer que amas a alguien, cuando en verdad esto no es cierto; creo que cuando en verdad el amor se siente, no hay ojos para nadie más. Es tan bello el estado del enamoramiento, del cariño, la paciencia, la comprensión, la comunicación, la lealtad; que cuando se pierden, creo que es mejor dar por terminada la relación, antes de ofender, mentir, engañar y traicionar la confianza de alguien que creyó por completo en ti.

Creo que para muchos, el tener variedad de parejas hace más excitante y reconfortante su vida; pero créanme esto sólo es significado del tipo de persona que en verdad eres, eso tan sólo habla de tu valor cómo persona, a veces es tan sencillo pensar… ¿Si tienes hijos (as), hermanos (as), incluso padres solteros, ¿te gustaría que estuvieran con una persona cómo tú?, ¿con alguien que traicione su lealtad y su amor?.

Hoy en día es tan fácil encontrar “amor, comprensión, apoyo, empatía” en las redes sociales, las relaciones se dan a diestra y siniestra, pero hay que pensar, esto en verdad es “amor”, si claro, somos seres humanos y es tan fácil caer en el flirteo y el ego se nos hace también inmenso y nos sentimos amados, importantes y deseados. Pero es más fácil terminar por lo sano una relación, que lastimar a alguien que te ha entregado parte de sus sueños, su esperanza, sus deseos, su confianza y sobre todo su amor.

Muchas personas pensarán que el coqueteo virtual no es importante y no existe infidelidad, puesto que jamás se han visto cara a cara, no existe un intercambio de sonrisas, caricias o besos; pero esto solo fue suplantado por me encanta, stickers, fotos, videos, mensajes directos o

indirectos y archivos adjuntos. Hay que darnos cuenta que en ocasiones se tiene más contacto con ese amor virtual, que con quien tienes al lado; hoy ya el celular se ha hecho tan imprescindible en nuestras vidas, justamente por tener “más comunicación y unidad con alguien más”.

Claro puedes encontrar a mil personas a tu paso, pero acaso, ¿la persona que tienes a tu lado se lo merece?. Sabemos que todo lo oculto sale tarde o temprano a la luz, que las cosas malas que hagamos son difícil de mantener en secreto.

Hay que poner siempre las cartas en la mesa, no dañemos a quienes no se lo merecen, demos el valor necesario a las personas; no crean eso de mantener prendidas varias velitas por si alguna se apaga; eso solo son pensamientos de personas desleales, hipócritas y ruines. Recuerden que esa persona a quien un día elegimos para formar parte de nuestra vida, aún sea en sentido de noviazgo, nosotros fuimos quienes los elegimos y obvio que ninguna relación en este mundo es perfecta, que siempre habrá altibajos, ya lo he dicho muchas veces en la vida y en el amor nada es color de rosa y cuando creemos que en definitiva alguien ya no nos llena, ya no es para nosotros, y otras personas nos llaman también la atención; sólo seamos sinceros, no hagamos perder el tiempo y el amor a los demás.

Es mejor hablar de forma directa, aún ante el dolor que puedas causar; a seguir manteniendo un amor que tarde o temprano se dé a conocer y pueda lastimar mucho más. Hay que estar conscientes que muchas veces este tipo de cosas dañan a las personas y pueden crearle algún conflicto con ellos mismos.

Así que amigos, la sinceridad ante todo… No causemos daño a quienes no se lo merecen, que el engaño y la traición siempre tendrá la misma recompensa tarde o temprano!…

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