Press "Enter" to skip to content

En el último vagón

POR: Juan Antonio Vargas

Cada año los papás de Martín lo llevaban con su abuela para pasar las vacaciones de verano,

y ellos regresaban a su casa en el mismo tren al día siguiente.

Un día el niño les dijo a sus papás: «Ya estoy grande ¿puedo irme solo a la casa de mi abuela?».

Después de una breve discusión los papás aceptaron.

Están parados esperando la salida del tren, se despiden de su hijo dándole algunos consejos por la ventana, mientras Martín les repetía: «¡Lo sé! Me lo han dicho más de mil veces».

El tren está a punto de salir y su papá le murmuró a los oídos: «Hijo, si te sientes mal o inseguro,

¡eso es para ti!». Y le puso algo en su bolsillo.

Ahora Martín está solo, sentado en el tren tal como quería, sin sus papás por primera vez. Admira el paisaje por la ventana, a su alrededor unos desconocidos se empujan, hacen mucho ruido, entran y salen del vagón.

El supervisor le hace algunos comentarios sobre el hecho de estar solo. Una persona lo miró con ojos de tristeza. Martín ahora se siente mal cada minuto que pasa. Y ahora tiene miedo.

Agacha su cabeza… se siente arrinconado y solo, con lágrimas en los ojos. Entonces recuerda que su papá le puso algo en su bolsillo, temblando, busca lo que le puso su padre. Al encontrar el pedazo de papel lo leyó, en él está escrito: «¡Hijo, estoy en el último vagón!».

Despertar tu alma, sacudir tu vida

*- Los científicos se esfuerzan en hacer posible lo imposible. Los políticos, por hacer imposible lo posible… Bertrand Rusell.

*- Nadie se encuentra una vida que valga la pena. Todos tenemos que hacer que valga la pena vivir… Winston Churchill.

*- Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras. Observa su comportamiento… Albert Einstein.

*- Quien mira hacia afuera solo está soñando, quien mira hacia adentro está despertando… Carl Jung

*- El agua es la cosa más suave, y aún así puede penetrar montañas y tierra. Esto muestra claramente el principio de que la suavidad supera la dureza… Lao-Tse.

*- Vive como si fueras a morir mañana; aprende como si el mundo fuera a durar para siempre… Mahatma Gandhi.

*- Si me caí es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena aunque te caigas… Eduardo Galeano.

*- La Libertad significa responsabilidad: por eso, la mayoría de los hombres le tienen tanto miedo… George Bernard.

*- Si quieres volverte sabio, primero tendrás que escuchar a los perros salvajes que ladran en tu sótano… Nietzsche.

*- Si caminas solo irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos… Proverbio chino.

*- Considero más valiente al que conquista sus deseos, que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo… Aristóteles.

*- Es infinitamente más bello dejarse engañar diez veces, que perder una vez la fe en la humanidad… Heinz Zschokke.

*- La gratitud es el signo de las almas nobles… Esopo.

*- Todos quieren cambiar el mundo. Pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo… Tolstoi.

Compartiendo diálogos conmigo mismo

POR: Víctor Corcoba Herrero/Escritor Español

NADIE PUEDE QUEDARSE QUIETO

(Siempre en movimiento, que la vida se abraza en un vuelo)

I.- DE SERVICIO A TODAS HORAS

Hemos venido para servir, no para servirnos de nadie,

tampoco estamos en la tierra para quedarnos quietos,

cada cual tiene una misión a descubrir por sí mismo,

un cometido de entrega en cuerpo y alma a los demás,

que ha de llevar a buen término hasta dejar el cuerpo.

No hay mejor aspiración de caminante que repartirse,

hasta partirse el corazón por entregarse y perdonarse,

por quererse y por querer, puesto que amarse y amar,

nos exige acción inquebrantable en donación eterna,

compasión perpetua y pasión por extender los brazos.

Permanecer inmóvil es nuestra especial decadencia,

necesitamos sentirnos vivos para poder donar vida,

pedimos aire para darnos aire, luz para acariciarnos,

que la caricia del alma, claridades calza, no tinieblas,

pues estamos aquí para resucitar en el verso y ¡volar!

II.- EN GRATUIDAD SIEMPRE

Hemos venido para vernos y movernos en gratuidad,

para soñarnos y sentirnos en camino siempre unidos,

para caminar mar adentro, rompiendo oleajes avaros,

que la usura nos resta generosidad entre los hermanos,

pues la avaricia todo lo corrompe y lo rompe sin más.

Es muy doliente valerse de los que luchan por hallarse,

aprovecharse de nuestras propias miserias mundanas,

beneficiarse de la gran bondad de algunos caminantes,

favorecerse para extender el dispendio del ser que soy,

pues si Dios nos ha salvado, también nos salva gratis.

No me gustan las compras tormentosas ni posesivas,

tampoco me abstraen las ventas para saldar quiebras,

lo que me aflige es este mercado infame de desvelos,

que nos conducen y reconducen al maldito peculio,

que acrecienta mil fortunas, pero desvalija las virtudes.

III.- AVANZAR EN SABIDURÍA

El signo más cierto de la cognición es la entereza firme,

la serenidad constante ensancha la conciencia del saber,

una sabiduría que hay que saber emplearla para el vivir,

que ha de empezar a morar interiormente para arraigar,

un obrar con decencia y un descansar en el bien dando.

Si ponerse en camino cada amanecer no es nada cómodo,

avanzar en sabiduría es descubrir valores que no vemos,

manifestar comprensión hacia todo lo que nos circunda,

tomar pulso e impulso, no encerrarnos en las desdichas,

y hemos de ser ese eslabón de dichas entre generaciones.

Alcanzar la sabiduría puede ser posible, ofrecerla al otro

con nuestras acciones nos requiere una alegría continua,

poblada de entusiasmo y repoblada por las indulgencias,

teniendo un corazón prudente para digerir los aconteceres,

alojándonos con las plegarias en la mente misma de Dios.

Compartiendo Diálogos conmigo mismo

NADIE PUEDE COMBATIR LA VIDA POR SÍ MISMO

(¡Qué importante es hacer los caminos abrazados y hasta soñar envueltos en un vivir desvivido!)

I.- EMOCIONES QUE AGRADAN

Me gusta navegar hacia las alturas y verme junto al sol,

crecer sin muros y volar hacia el reino de lo armónico,

que es donde realmente se vive, en el estar y en el ser,

en virtud del buen hacer y en la claridad del buen obrar,

superando observancias inhumanas, eclipsando miserias.

No hay mejor avance que el alma desposeída de mundo,

que el mundo restituido por el galáctico que nos cautiva;

prendido el interior de invisibles pulsos que nos alientan,

todo se vuelve más en donación y también más invisible,

pues el corpóreo don dinero nos utiliza a su arbitrariedad.

Hay que volver a la senda de la rectitud y concurrencia,

a refundirse en el ecuánime estado de las cosas humanas,

que nos ayudará a revivirnos en esa dicha de la palabra,

con el amor de amar como abecedario para el recorrido,

morando en el verso para huir de lo perverso y tener paz.

II.- LOS DESVELOS DEL AMOR

El mundo nos requiere como hijos que somos del amor,

y ha de ser una pasión preferencial por aquellos últimos,

un afecto de mirada limpia, nada posesiva, todo entrega,

que cuida de la fragilidad con la ternura desinteresada

del abrazo y atiende a todas las llamadas de asistencia.

Asistir a esas personas que sufren y mueren de hambre,

hallarse a su lado siempre, notarse entre sus lágrimas,

rebuscar con ellas otros horizontes menos angustiosos,

hasta agonizar de cariño y vencer este calvario de dolor,

pues hay angustias que brotan porque son fruto del odio.

Todas las amarguras nos matan, la del desamor nos deja

sin raíces, que es como quemar la voluntad en el trayecto,

disipar los latidos que nos reconducen a vivir en familia,

a sentirnos miembros entre sí, a animarnos mutuamente,

porque la vida es para hermanarse y no perder el tiempo.

III.- DARNOS VIDA EN COMÚN

Hemos de aprender a reprendernos, a situarnos cada cual

consigo mismo y junto a los demás, a vivir en el respeto

hacia sí, para frenar las inmoralidades que nos atrapan,

pues solo desde la consideración, podremos dejar correr

las diferencias, estimular y provocar la luz del intelecto.

Nada somos por sí mismos, necesitamos alimentarnos

unos de otros y alentarnos constantemente en el andar,

elevar el espíritu en comunidad, encumbrar los sueños,

ennoblecernos corazón a corazón, concebirnos parte

de un mismo tronco, para darnos existencia en común.

Que la vida es el arte de la comunión conjunta, del hacer

y del deshacer en comunidad, del crear y recrear unidos,

del partir y compartir fusionados, no hay otro sentido

existencial, que la pertenencia común a un mismo deseo,

a vivir en el encuentro, no a morir en el vil desencuentro.

¿Olvidar?

¿Olvidar?…

Cómo demonios se hace eso,

si a cada minuto que respiro,

tu aroma inunda mi olfato,

cómo demonios pretendo olvidarte,

si en cada rincón de mi casa te veo,

si al cerrar los ojos está presente tu silueta.

Cómo demonios lograrlo,

si escucho tu voz diciéndome

palabras en cada instante,

si tu risa resuena en mi cabeza

cada vez que te pienso.

Cómo demonios pretendo hacerlo,

si tu rostro lo tengo presente aquí,

tocándonos frente a frente,

quizá producto de mi imaginación,

quizá como un recuerdo

mecanizado de las noches

que nos arrulló aliento con aliento,

diciéndonos palabras de amor…

Si tú sabes como hacerlo,

ven de nuevo a mi lado

y explícame cómo se olvida…

Autor: Mauricio López (MaLo)