Espejismos Laguneros

Hablando de políticos y traiciones
se fueron consumiendo las esperanzas

Hugo Ramírez

VENGANZA en las próximas elecciones a gobernadores, presidentes municipales, diputados y senadores es la que podrían reclamar los frustrados, insatisfechos y enojados ciudadanos por lo que se considera traición cometida por los recientemente electos políticos a diferentes cargos, de cualquier ideología. Desde su elección a la fecha sólo se han tenido amargas experiencias. Resumiendo. Las promesas de campaña de los candidatos políticos no se cumplieron y se cree dieron la espalda a los postulados de las plataformas de trabajo de sus organismos políticos. Hasta se habla comportamiento inmoral de gobernantes y representantes populares. En las calles circulan frías admoniciones para quienes contenderán electoralmente. Se dice que la partidocracia, práctica adversa a la democracia, tal vez salga bien librada de la prueba a la que será sometida en los futuros comicios. En este sistema quienes realmente gobiernan son los partidos políticos por medio de militantes incrustados en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Sin embargo, candidatos y líderes de todas las doctrinas habrán de sufrir arritmias cardíacas y estrés. Esos síntomas, que muchos desean se les vuelvan crónicos, desgraciadamente son curables. Pero adivinen qué. Indudablemente serán superados. Y con dinero que proviene del erario, mismo que es producto del saqueo al bolsillo del populacho. Los ricos quedan exentos o poco o ningún daño les hacen las deformaciones fiscales y los aumentos que seguirán registrando todos los artículos. Francisco Rojas, coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, aseguró demagógicamente: "Los priístas ya aprendimos que cuando nos desunimos, los únicos capaces de derrocar al partido somos nosotros mismos". Su incipiente o avanzado Alzheimer, o su gusto por el engaño, o tal vez ambos, le hacen olvidar que fueron los votantes, y no el PAN, quienes terminaron con la tradición de 70 años del tricolor en Los Pinos. Rojas añadió: "Hemos aprendido que debemos seguir unidos como objetivo fundamental, pero sin dejar de competir internamente por las ideas que cada uno tiene y por las aspiraciones que cada uno tiene legítimamente". La declaración es indudablemente política, entendida ésta como el arte del engaño. Para gran cantidad de gente, principalmente de quienes son los más afectados, las ideas del mayor número de políticos se sintetizan en una: adquirir poder. Y sus aspiraciones también se resumen también en una: Obtener riquezas. En ambos pensamientos la ausencia de ética es el común denominador. Sin embargo, la hipocresía motiva el fingimiento. Como el mostrado por Humberto Benítez Treviño, presidente de la Comisión de Justicia (?) de la Cámara de Diputados. El representante popular manifestó interés por los secuestros, actividad que se ha convertido en un gran negocio en México. Se pretende legislar para evitar el pago de rescates. La prohibición modernizará la legislación mexicana, justificó. ¿Pero quiénes son los diputados para erigirse en jueces de cómo deben proceder los familiares de un secuestrado si éstos creen o tienen la esperanza de que pagando recobrarán a quien les fue arrebatado de su lado por la fuerza? Arguye Benítez Treviño que "México es un país de leyes…" ¿A cuáles leyes se referirá el diputado? Cualquier ciudadano le puede contradecir con gran facilidad. Hasta existen muchos chistes sobre el tema. El más socorrido es el del homosexual que manifiesta su deseo de ser como la ley, porque es violada constantemente. Abordando el tema con seriedad, se recuerda aquella norma que impone el trabajar a los diputados en favor de la ciudadanía. A propósito, el Poder Legislativo aprovecha su atribución para emitir leyes que favorecen económicamente a sus integrantes. Los sueldos que cobran causan asombro en países más ricos que el nuestro. Se afirma ganan mucho, demasiado, por no hacer casi nada. Incidentalmente, en Durango se elegirá gobernador, presidentes municipales y diputados locales. ¿Están los líderes del PRI listos para los comicios? ¿Su poder de convocatoria será similar como en las elecciones del 2009? Y lo que debe inquietarlos, ¿los votantes recordarán que los diputados federales olvidaron su compromiso social y apoyaron una iniciativa presidencial cuyo contenido es totalmente contrario a lo que prometieron rechazar cuando solicitaban el voto popular? Beatriz Paredes, y todos los dirigentes priístas, igual que los líderes del PAN, deberían de recordar que es verdad que existe muy poca cultura democrática, la cual les permite manipular a la opinión pública. Sin embargo, la frustración, el disgusto y el hambre pesan mucho cuando de acudir a las urnas se trata.